Las aventuras de una manada harán que los sentidos de los niños se despierten en Se busca, obra en la que al ritmo del jazz, la improvisación y el baile, cinco actores y cantantes contarán la historia de “Lobito”.

Así, entre las voces de Nina Simone y el compás de Take five, del cuarteto de Dave Brubeck, Aura Rebollo dirige esta pieza que fue estrenada en 2017, pero que ahora se presentará en las plataformas digitales del Centro Nacional de las Artes y, en la cual, reafirma sus dos grandes pasiones, el teatro y la música.

“Soy teatrera, pero llevo la música en el corazón, me encanta el jazz, sin embargo, creo que los niños no escuchan muchas canciones como el swing. Yo veía cómo mis niños siempre que las ponía bailaban y de ahí surge la idea de hacer esta pieza, pues lejos de ser piezas serias o que se relacione que sean para intelectuales, al final hay una forma bien lúdica, hay improvisación, siempre hay cosas nuevas que escuchar”, relata Rebollo.

Con ayuda de Leika Mochán, especialista en voz y percusión corporal, Aura encontró el camino musical para Se busca, y la posibilidad de que la obra cuente con un ensamble vocal y percusión corporal que necesitaba. Para su nueva versión, Aura reescribió el guión para un formato audiovisual, bajo la dirección musical de Alberto Rosas.

A pesar de que al inicio no estaba muy segura de llevar esta pieza a las plataformas digitales, asegura que esta búsqueda hizo que la pieza fluyera de una forma distinta, que aprendieran cosas nuevas y encontrar la forma de adaptarse.

“Empezó la pandemia y vi que muchos compañeros hicieron teatro en Zoom, me cuestioné eso al inicio, pero con Se busca dijimos ‘esto no es un video totalmente, no es cine, tampoco es teatro, quién sabe qué es, pero es una pieza audiovisual con elementos teatrales, simplemente nos pusimos a jugar al teatro y esto salió. Queremos que los niños, jóvenes y adultos jueguen con nosotros y se diviertan”, asegura.

El mensaje de la obra toma gran relevancia pues, a través de “Lobito”, Aura, junto al colectivo Agua suena, quieren que, ahora que la convivencia resulta más complicada, haya siempre un respeto fomentando la tolerancia para aceptar que todos son individuos con múltiples gustos y deseos diferentes.

“Todos podemos ser una familia equilibrada que, no porque pertenezcamos, en este caso, a una manada, tenemos que ser iguales; todavía tenemos mucho más que hablar sobre la convivencia entre la familia, pues si existe una buena relación en este núcleo podremos estar bien con todos los demás” opina.

Montar una obra durante la pandemia resultó un gran reto para Aura, entre que, parte del elenco se enfermó de COVID, varios ensayos se cancelaron y la imposibilidad de ver de nuevo su pieza teatral en diferentes espacios, fuera cada vez más algo remoto, esto no le impidió que su creatividad fluyera, así aprendió el significado de la paciencia y de buscar nuevas alternativas.

“El gran aprendizaje fue el desapego a las ideas que una ya trae porque todo puede cambiar de un día a otro, y así todo va sucediendo de manera imprevista, pero es aceptarlas porque hay que seguir, sin soltar el deseo y hacer proyectos, pues el arte es un lugar de libertad”, concluye.

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