Europa, el norte de África, el Medio Oriente y Asia han sido fuertemente afectados por la ola de calor, batiendo récords históricos en altas temperaturas y enfrentando incendios forestales que arrasan con miles de hectáreas de terrenos.

De esta forma, la NASA ha compartido un mapa, en el cual se registraron las temperaturas que se presentaron el pasado martes 13 de julio en estas partes del mundo, cuando varios países alcanzaron más de 40 grados.

Estas observaciones fueron combinadas con una versión del modelo global del Sistema de Observación de la Tierra Goddard (GEOS), el cual utiliza ecuaciones matemáticas para representar procesos físicos en la atmósfera.

Conoce más: El regreso a la Luna está cerca: NASA anuncia fecha para el despegue de Artemis I

Lo anterior permitió obtener un mapa que muestra, con tonalidades que van desde el azul, amarillo, naranja, rojo vivo y hasta el negro, las temperaturas que alcanzaron algunos países, dando como resultado una imagen en la que pareciera que estos continentes se están quemando.

Tras obtener el mapa, el jefe de la Oficina de Modelado y Asimilación Global en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, indicó que este es solo una señal más de que los gases de efecto invernadero están causando climas extremos.

“Esta gran área de calor excesivo y sin precedentes es otro indicador claro de que las emisiones de gases de efecto invernadero por la actividad humana está causando extremos climáticos que afectan nuestras condiciones de vida”, comentó.

Tan solo el pasado 13 de julio, cuando se realizó el mapa, en la ciudad de Leiria, Portugal, la temperatura alcanzó los 45 grados; mientras la mitad del país estaba en alerta roja y bomberos combatían 14 incendios activos.

En Italia también se registraron altas temperaturas que provocaron el colapso de una parte del glaciar Marmolada, el pasado 3 de julio, lo que también generó la muerte de 11 excursionistas a causa de la avalancha de nieve, hielo y rocas.

Por su parte, en Europa occidental se estaba viviendo una grave sequía, que combinada con la ola de calor avivó los incendios que asolaron Portugal, España y partes de Francia.

Además, en el Reino Unido se activó, por primera vez en la historia, alerta roja por la ola de calor, ya que alcanzaron temperaturas de más de 40 grados en algunas partes del país el pasado martes.

 

Otros países afectados han sido la capital de África, Túnez, que alcanzó 48 grados; mientras que en Irán se registraron temperaturas de hasta 52 grados a finales de junio, explica la agencia espacial estadounidense.

Del mismo modo, la NASA explicó que en China el calor ha torcido las carreteras, derretido el alquitrán y desprendido las tejas de los techos; también la humedad y las temperaturas cálidas crearon condiciones potencialmente mortales.

“Tal calor extremo tiene impactos directos en la salud humana, además de tener otras consecuencias, incluidos estos incendios que están ocurriendo ahora en Europa y África, y que han proliferado en los últimos años en América del Norte”, dijo Pawson.