https://www.youtube.com/watch?v=XPd4B3kB2i8

Winston Marshall de Mumford & Sons llamó a los artistas de TIDAL, liderados por Jay Z, la “nueva escuela de fucking plutócratas” en una entrevista para The Daily Beast. 

El frontman del mismo grupo de folk rock británico, Marcus Mumford, también declaró que “bandas más pequeñas tienen una mejor oportunidad en la industria musical ahora, porque no necesitan tener un contrato para que tu música sea escuchada en todo el mundo. (El streaming) ha democratizado la industria musical”. 

La banda no es la única que ha criticado el negocio del rapero y el grupo de celebridades como Rihanna, Madonna, Kanye West y más. Sus argumentos del arte y un negocio más justo no tienen sentido para muchos, pues creen que el nuevo servicio de streaming en realidad no es más que una búsqueda de riqueza por parte de los ya ricos.

Hace poco Taylor Swift retiró su material de Spotify en un intento que fue visto por muchos como visionario, pero no por Mumford & Sons.

“No queremos ser parte de una revolución de streaming de TIDAL ni queremos ser como Taylor Swift”, agregó Marshall, quien dijo no entender el argumento de la cantante pues “el enfoque está ligeramente mal. La música está cambiando. Esto es como la gente va a escuchar música ahora – streaming. Así que diversifica tu banda. 

“No significa que vendas tus canciones como anuncios. Nosotros vemos nuestros álbumes como piezas de arte por sí mismos, y también como anuncios para nuestros shows en vivo. Solo queremos tocar música y no me voy a alinear con Spotify, Beats, TIDAL o lo que sea. Queremos que la gente nos escuche en la manera más cómoda, y si no van a pagar realmente no me importa”, sentenció Marshall. 

Lily Allen fue de las primeras detractoras de TIDAL. Desde el anuncio de este nuevo sitio y su app, la cantante tuiteó que no está en contra, solo que no le gustaba que lo enmascararan como algo benéfico.

Allen ha repetido que la iniciativa de Jay Z solo mandará más tráfico a sitios piratas pues la gente no va a pagar por algo que puede tener gratis, y que la piratería ha bajado dramáticamente desde Spotify, por lo que Apple también intenta entrar al negocio con Beats. 

“Por qué no mejor te preguntas si tu amada Bey y sus amigos millonarios realmente se interesan por el arte sobre las ganancias”, preguntó a uno de sus 5 millones de seguidores. 

Allen también se refirió al caso de Swift, diciendo que la joven artista es dueña de sus derechos de grabaciones mientras que la mayor parte de los artistas no lo es aún.

“No creo que la música deba ser gratis” tuiteó, “pero temo que debemos adaptarnos mientras la tecnología y el mundo avanzan”.  

Por su parte Jay Z dijo a Billboard que él se preocupa no solo por los artistas sino por los creadores de contenido que no pueden salir de gira como él.

“Si no están siendo compensados propiamente”, comentó, “creo que perderemos algunos escritores, productores y personas que dependen del negocio justo. En cualquier otra industria las personas estarían frente al Congreso… es como si cuando se trata de la música a nadie le importa quién se vea engañado”.