Una hectárea de bosque absorbe seis toneladas de dióxido de carbono y emite cuatro toneladas de oxígeno

“Verde que te quiero verde” dice Romance Sonámbulo, el poema de Federico García Lorca que forma parte de su obra “Romancero gitano”. Pero este fragmento de la obra del dramaturgo y poeta español podría ser el lema que toda población urbana debería de tener en mente, sobre todo los arquitectos y gobiernos.

En junio de este año Switchboard publicó que en un estudio realizado recientemente en Baltimore, Estados Unidos, se asegura que los árboles reducen las faltas a la ley.

Por muy romántico que suene, un equipo de investigadores analizó la relación entre el crimen y los lugares que tienen árboles y con datos extraídos de Spotcrime, realizaron el estudio más grande en su tipo y concluyeron que el 10 por ciento de aumento de árboles, equivale a 12 por ciento menos de faltas a la ley.

En junio de este año, Troy Austin, director de la Universidad de Vermont, dijo al journal “Landscape and Urban Planning” que “es realmente muy sorprendente lo fuerte que es esta relación (entre la disminución de delincuencia y árboles)”.

Cabe destacar que el periodista ambientalista y creador de Per Square Mile, Tim De Chant, recolectó imágenes de distintas ciudades de Estados Unidos (y de otras dos fuera del territorio estadounidense) que indican que los barrios ricos tienen considerablemente más árboles que los barrios menos favorecidos. Es lógico deducir que su presencia en los barrios ricos, marca la diferencia, de cierta manera, en la delincuencia.

Otros poderes del árbol

Oxígeno y humedad son algunas de las ventajas y los beneficios ya conocidos que pueden representar los árboles, pero hay muchísimos más factores que influyen positivamente.

De acuerdo a TreeHugger, si vives en la ciudad y plantas un árbol en el lado oeste de tu casa, podrías ahorrar energía en un 3 por ciento en los primeros cinco años y un 12 por ciento en el plazo de 15 años. Tener árboles en la ciudad crea un microclima más saludable al reducir la contaminación.

El enfriamiento neto de un solo árbol (siempre y cuando esté sano) equivale a lo que se generaría con 10 aire acondicionados –del tamaño de una habitación promedio– encendidos durante 20 horas al día.

Según Switchboard, el blog del Natural Resources Defense Council (NRDC), una hectárea de bosque absorbe seis toneladas de dióxido de carbono y emite cuatro toneladas de oxígeno.

Hace algunos años, Dan Burden escribió una monografía, “22 Benefits of Urban Street Trees”, (o “22 Beneficios de los Árboles Urbanos Callejeros”, en inglés), en la que resaltó que “los árboles proveen una cubierta, estructuras de raíz y el establecimiento para  insectos y vida bacteriana por debajo de la superficie”, es decir, fungen como elementos necesarios en el sistema natural, no solo como sombra.