A pesar del radical rediseño, para algunos de los fans más críticos, el minimalismo de iOS 7 no sorprendió del todo

La atención de usuarios, inversionistas y hasta de la competencia estuvo puesta el día de ayer en la Keynote de la conferencia WWDC 2013, el espacio en el que Apple presentó actualizaciones importantes en su gama de productos y sistemas operativos. 

Entre ácidos pero chistosos comentarios que golpearon a Samsung, Microsoft y Android, el grupo élite de ingenieros e innovadores desarrolladores de la compañía que encabeza Tim Cook pasó al frente para presentar lo más nuevo de la compañía.

Lo más destacado y aplaudido fue la presentación de iOS 7, un rediseño completo del sistema operativo de iPhone, iPad y iPod bajo la supervisión estética de Jonathan Ive, el diseñador británico que trabajó anteriormente en el área de diseño del hardware de Apple. 

Con un diseño limpio y minimalista, Apple promete a los usuarios de iPhone que al instalar la actualización (a partir del próximo otoño), sentirán como si hubieran comprado un teléfono nuevo. Así de radical es el rediseño que incluye dos mejoras notorias: Control Center (un panel de control a un desliz de distancia) y Multitasking (la habilidad de poder cambiar de app en la marcha). 

Para el mercado de laptops y computadoras de escritorio, el OS X abandona su identidad felina para convertirse en Mavericks. El nuevo sistema operativo incluye mejoras como Finder Tabs para poder buscar en una ventana, pero con múltiples tabs abiertas; y Tags, para poder etiquetar archivos (una especie de hashtags dentro del sistema operativo). 

Además, Apple por fin presentó iTunes Radio, el producto que  rivalizará con servicios de música en streaming tales como Spotify, Pandora y el recientemente anunciado Google Music All Access. En una primera etapa solo estará disponible en Estados Unidos y más adelante este año se podrá usar fuera de ese país. El servicio es gratuito pero incluye anuncios (para los suscriptores de iTunes Match, cero anuncios).

La frase del día se la llevó Phil Schiller, vicepresidente de marketing mundial de productos de Apple, quien al presentar un adelanto del nuevo modelo de Mac Pro, dijo: “Can’t innovate anymore, my ass”, desafiando con buen humor las críticas más recientes y arrancando una serie de aplausos.