Con el grito de “¡Viva México!” se anunció que la chihuahuense Andrea Meza se había coronado como Miss Universo 2020, título que en la historia de dicho certamen solo han ganado dos mexicanas más, Lupita Jones y Ximena Navarrete.

La joven de 26 años asegura que ese momento fue lo más increíble que ha vivido, hasta ahorita, a lo largo de su vida, desde escuchar el “¡Viva México!” con esa pasión, los gritos del público, hasta ver cómo ondeaban las banderas de su país.

“Yo gritaba y brincaba como niña chiquita, te visualizas tanto tiempo estando en ese momento, pero realmente nada te prepara para sentir esa emoción y ese orgullo que sabes que les estás llevando a tu país, es inigualable”, platica Meza a Reporte Índigo.

Si bien la belleza juega un papel importante en este tipo de certámenes, Andrea asegura que no lo es todo, porque existen muchas personas que están detrás de cada concursante. Para ella, por ejemplo, lo más importante fue el coaching que la acompañó de principio a fin, en donde aprendió a conocerse a sí misma e identificar sus metas.

Previo al concurso, Andrea le dedicaba a su entrenamiento 24 horas, los siete días de la semana. Dejó su ciudad de origen y se mudó a la capital del país, donde, dice, “dormía, comía y respiraba Miss Universo”.

“Te dan toda la preparación que se necesita para aprender a comunicar tus ideas, tus ideales, estar sobre un escenario, que más allá de caminar bonito es el que se note tu presencia, que cuando entres a un lugar la gente te voltee a ver, porque cuando eres Miss Universo te vuelves embajadora de la marca, lo que necesitas es tener la atención para hablar sobre estos temas, que tu voz sea escuchada”, explica la reina de belleza.


Andrea Meza explica que concursos como Miss Universo o Mexicana Universal son plataformas que complementan a las mujeres

La violencia viene de afuera  

Para algunos sectores de la sociedad y la política, los concursos de belleza son “violencia simbólica” en contra las mujeres, porque fomentan estereotipos que refuerzan la idea de que ellas deben ser valoradas y premiadas exclusivamente por su apariencia física, replicando la violencia de género; argumento con el que Andrea Meza no está de acuerdo.

La mexicana explica que concursos como Miss Universo o Mexicana Universal son plataformas que complementan a las mujeres, que las ayudan a conocerse más, a generar conexiones para que se enfoquen en las metas de su vida, ya que las impulsa y les abre camino.

“Los invito a que conozcan a las participantes, su backgraund, son mujeres preparadas que no buscan ser nombradas como las más bonitas, porque ese no es el foco principal; yo sé que ese es el concepto muy old school que se tenía de los concursos, porque así era y no te lo voy a negar, eso era lo que veíamos en 1960, pero estamos en el año 2021, y así como la sociedad y la mentalidad de las personas han ido cambiando, también los certámenes”, argumenta Andrea.

Meza señala que no se considera la más bonita, porque si eso fuera, igual, y no hubiera ganado, por lo que le pide a la gente darse cuenta que estos certámenes siguen evolucionando y que lejos de ser violentadas por los organizadores, lo son más por la sociedad.

“Te puedo decir que dentro de las organizaciones no viene la violencia, viene de la gente externa que nos está criticando, de la gente que a través de las redes sociales se siente con autoridad de decirme quién soy y quién no soy, o hasta de lo que me voy a morir; ahí está la violencia y eso no lo genera un concurso, eso lo genera la sociedad”, considera.

Andrea argumenta que todas sus compañeras son mujeres preparadas, por ejemplo, ella es ingeniera de software, pero también hay comunicólogas, nutricionistas, médicas y abogadas, entre otras profesiones. Además, añade, que estas plataformas les ayudan a crear sororidad.

La meta de Andrea Meza es ayudar

Andrea Meza quiere ser recordada como “una mujer mexicana normal” para que otras mujeres que no se sienten lo suficientemente preparadas, atractivas o inteligentes, sepan que absolutamente todos tienen defectos, que nadie es perfecto, por lo que no desea la etiqueta de mujer perfecta, ni de la más hermosa del mundo.

“Quiero ser una mujer real que, trabajando y preparándose logró alcanzar sus sueños, porque se permitió soñar cuando era una niña, eso es lo que yo quiero regalarles a las mujeres, no solamente de México, sino del mundo, que sepan que ellas con lo que son, con lo que tienen, pueden y son capaces de llegar muy lejos”, comparte.

Dentro de las actividades en las que una Miss Universo se tiene que desenvolver están las causas sociales, en donde ya cuentan con alianzas con algunas instituciones y fundaciones, por ejemplo, con Smile Train, que se dedica a hacer cirugías de labio y paladar hendidos, además, de dos instituciones que promueven y crean estrategias para eliminar los tabúes acerca del VIH/ sida.

 Con otra asociación colaboran en preparar cerca de 10 mil platos de comida, empaquetarla y llevarla a las personas que viven con enfermedades crónicas.

“Cada Miss Universo dedica su tiempo y utiliza su voz para promover las acciones, pero también se incluyen las propias. Yo quiero hablar sobre la violencia de género y quiero seguir haciendo conciencia sobre este tema que es tan fuerte, no solamente en México, sino en todo el mundo”, platica Meza.


“Estos concursos me han dejado muy buenas amistades, desde que comencé, tengo una amiga por allá, otra por acá, de diferentes competencias y se vive una hermandad muy bonita. La manera en la que se ayuda la una a la otra, te complementan, porque todas aquí venimos a sentirnos bien y a dar nuestro mejor esfuerzo”

Andrea Meza

Miss Universo 2020

La Miss Universo se reunió con mujeres mexicanas que son líderes empresarias en Nueva York y que trabajan en pro de la comunidad mexicana en el extranjero para crear e impulsar proyectos que eliminen la violencia y la marginación.

Además, cuando regrese a México, una de sus paradas principales es en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde ha estado trabajando a la par del Instituto Municipal de las Mujeres para realizar la campaña “Rechazar el acoso callejero también es sana distancia”.

“Veremos de qué manera, ahora con este foco internacional, podemos seguir creando nuevas iniciativas y campañas. Impulsar los que ya existen, porque no necesariamente se tienen que crear nuevos proyectos, es impulsar lo que ya está, darle luz y hablar del tema para que más gente conozca del trabajo que están haciendo algunas instituciones, promoverlas para que más gente haga donaciones y se conozca el trabajo”, indica.

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