Después de años de transitar entre Europa y Asia, en 2013, a la edad de 35 años, la cantante griega Alexandra Gravas pudo visitar México, donde encontró un mundo fascinante en la música, quedando prendada además de la vasta cultura y diversidad que rodea a la nación, desde entonces procura volver recurrentemente para presentar sus conciertos; incluso ha cantado en el Palacio de Bellas Artes.

“He estado viniendo a este país todos estos años. Desde el primer momento te puedo decir que me enamoré de la cultura, aunque antes no la conocía tan bien. Me gustan sus colores, la gente, las diferentes cosas que me encuentro en las calles y las artesanías indígenas; todos han sido muy amables con lo que yo hago también”, describe Alexandra Gravas.

Fue a principios del año pasado que la mezzosoprano tuvo un encuentro con Juan Carlos Allende y Miguel Peña, mejor conocidos como Los Macorinos, guitarristas que acompañaron a Chavela Vargas en sus giras.

El grupo y la cantante tuvieron una presentación juntos; después, la cantante regresó a su país de origen, pero al venir en marzo a México nuevamente para otro proyecto, la pandemia la dejó varada indefinidamente aquí.

Fue así como la artista griega aprovechó el tiempo y grabó un disco de 12 temas junto a Los Macorinos, en los que hace un homenaje a autores latinoamericanos y mexicano. El resultado es El amor es vida, su tercer disco de estudio, el cual ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales.

“Me quedé atorada por la pandemia aquí en México y no pude regresar a Europa, así que empezamos a grabar de marzo a julio de 2020; ahora, a un año, hablamos de este sueño que se volvió realidad”, expresa la cantante.

Alexandra Gravas ha estado yendo y viniendo a México constantemente para terminar este álbum, y espera que para final del año se puedan reanudar los conciertos presenciales para tener una presentación en vivo de este material que se compone de temas de Juan Gabriel, José Alfredo Jiménez, Astor Piazzolla y más.

Alexandra Gravas Cantando en otro idioma

La también cantante de ópera domina el idioma inglés, el alemán y, por supuesto, el griego; sin embargo, al intentar hablar español, siente que no posee el suficiente vocabulario como para una conversación.

Para su disco, El amor es vida, puso todo su empeño para tener una pronunciación perfecta, por lo que al escucharla cantar, pareciera que su lengua materna es el español.

“Estudié muy duro el lenguaje cuando estaba con las canciones, ya que era importante para mí no solamente entender las palabras y la traducción, sino sentir el lenguaje, para hacer mías las palabras, como si fuera mi idioma”, platica vía telefónica.

La artista reconoce que el propósito del disco, primero, era que cualquier melómano escuchara que esta propuesta es nueva y distinta, y, segundo, que a pesar de que ella sea extranjera, se notara el esmero que le imprimió al momento de interpretar canciones como “La llorona”, “Amor eterno” y “Cucurrucucú paloma”, entre otras.

“He cantado en chino, en japonés, en muchos lenguajes, porque con mis giras alrededor del mundo he aprendido un poco este repertorio cuando visito distintos países, pero lo principal era que cualquier mexicano o latino olvidara que yo era una cantante extranjera”, explica.

Abrazo a Los Macorinos

Cuando la mezzosoprano encontró a Chavela Vargas en YouTube supo que inmediatamente quería conocer a Los Macorinos en persona. Esto ocurrió el año pasado y para ella fue una química inmediata, un amor a primera vista hacia estos guitarristas.

“En enero de 2020 hice un concierto en el Club de industriales y pedí que me hicieran un arreglo en piano para ‘La llorona’ y ‘La noche de mi amor’, así que hicimos el ensayo y fue bonito, pero no tenía el sonido de guitarra, entonces, pregunté ‘¿Se puede encontrar a Los Macorinos?’ ¡Y los encontramos en un minuto! Y a los dos días ya estábamos trabajando juntos”, subraya Gravas.

El género del bolero es algo que Alexandra Gravas siente arraigado a México y a una cultura que poco se conoce fuera de América Latina, por ello, también decidió enfocar El amor es vida a este tipo de arreglos, ya que sabe que llamará la atención en Grecia y en otras partes de Europa.

“La música latina en Europa es famosa por el tango, la salsa, por lo que se baila, pero este CD no es nada de esto; estoy presentándoles una manera distinta de lo que existe aquí y estoy muy orgullosa de llevarles esto junto con Los Macorinos, quienes fueron increíbles, me apoyaron y me impulsaron a que no estuviera nerviosa”, puntualiza.

Los temas pendientes

La artista griega reconoce que los 12 temas no son suficientes para todo lo que quisiera explorar de la música latinoamericana, muchas ideas se quedaron en el tintero, por ejemplo, le habría gustado agregar “Oblivion”, de Piazzolla, pero al ser un tango, sabía que se distanciaba de los boleros que ya estaban en este álbum en desarrollo.

“Siempre hay una razón para un segundo disco y así como este ejemplo, hay muchas más, el repertorio de la música mexicana y latina es increíblemente enorme, mira cuántas canciones hay de Armando Manzanero que no tengo en el álbum, o las de Agustín Lara que tampoco están, y es porque quería solamente enfocarme en ciertos temas para El amor es vida”, se sincera.

También puedes leer: Todo el Ben Daval de la música con Alfredo Cabello