A pesar de que la Iniciativa Privada no ha tomado una postura abierta y pública sobre la propuesta de Reforma Eléctrica hecha por el presidente Andrés Manuel López Obrador, es evidente que existe mucha preocupación entre los jugadores del sector por lo que podría pasar con sus inversiones.

Hay un caso muy emblemático, el de la empresa Trafigura, que presuntamente realizaba prácticas de contrabando y por ello le fueron cancelados los permisos, pero no es el único, ya que otros privados con participación e inversiones en el sector, nacionales y extranjeros, quedarían expuestos a arbitrariedades.

En este momento, aún sin una reforma constitucional, el clima no es el más propicio para la participación de privados, pues el proceso de fortalecimiento de Pemex y de CFE ya estaba en marcha con la complicidad de los reguladores.

De forma sistemática se han negado o postergando solicitudes de ampliación de permisos o aprobación de nuevos, sin que haya una explicación de por medio.

En la iniciativa que se discutirá en el Congreso no se asegura que se respeten los permisos e inversiones vigentes, que es lo que, de momento, inquieta más a los privados, pues los atropellos parecen estar a la orden del día. Por ello, la principal exigencia es que en la reforma quede estipulado que se respetarán los contratos y permisos ya pactados.

Eso ya sería un gran avance, porque hablar de propiciar la participación de la Iniciativa Privada parece utopía. Las “garantías” ofrecidas por Rocío Nahle no convencen a nadie.

PRESIÓN DE GASEROS

La política por parte de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para fijar el precio máximo de gas LP y la falta de un canal de comunicación con los empresarios gaseros ya está generando mucha tensión y algunas secuelas graves.

Más allá de la manifestación y los bloqueos del pasado lunes por parte de los gaseros y el paro que se extendió al día de ayer, es el diagnóstico de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado de Petróleo y Empresas Conexas (AMEXGAS) lo que preocupa a las autoridades.

Según señaló esta agrupación, derivado de la regulación de los precios del energético, ya se han cerrado aproximadamente el 10 por ciento de las rutas de reparto en todo el país y la situación podría agravarse.

Nos dicen que el panorama es tan serio que, incluso en esta coyuntura, con la Reforma Eléctrica como prioridad, la secretaria de Energía tuvo que hacer un espacio en su agenda para escuchar las inquietudes de los gaseros.

Y no fue la única, la jefa de Gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, también los recibió el día de ayer.