En México estamos viviendo varias pandemias, la del COVID-19, que al día de hoy ya cobró la vida de más de 114 mil personas y un millón doscientos cincuenta mil contagios, esto de acuerdo con cifras oficiales.

La segunda pandemia es la de la violencia que debe preocuparnos, ya que lamentablemente van más de 68 mil víctimas de homicidio doloso, tan sólo en dos años de gobierno de López Obrador, que es el doble del gobierno de Peña Nieto y el triple del gobierno de Calderón.

La tercera pandemia es la ignorada por el actual gobierno y son los feminicidios con mil 865 casos durante esta administración.

Una cuarta pandemia es la económica, nada alentadora, ya que vamos en debacle. En la actualidad 70 millones de mexicanas y mexicanos, no tienen para la canasta básica, pero eso a la 4T no le interesa.

Por si fuera poco, en cuestiones monetarias la autonomía de Banxico está en riesgo luego de una terrible decisión del Senado mexicano en donde claramente Morena impuso sus votos.

Con esta reforma podrían estar convirtiendo a Banxico en un “lavador” de dinero, ya que no tiene la facultad para identificar riesgos en materia antilavado. El partido en el poder busca que nuestro banco central acepte dólares sin saber su procedencia. Esta es una decisión sobre la que me he manifestado en contra por sus posibles consecuencias.

Así también, si hablamos de economía debemos tomar en cuenta las inversiones, sobre todo cuando en días recientes se dio a conocer que después de que Tesla, empresa fabricante de automóviles, manifestó su deseo de invertir en México, decidió al final no hacerlo ante la incertidumbre que se vive en nuestro país. Es una muestra más de que esta administración ahuyenta las inversiones, el empleo y el crecimiento económico.

Desafortunadamente en nuestro país ni Tesla, ni las micro, pequeñas y medianas empresas pueden crecer, ya que el gobierno actual tampoco apuesta por el desarrollo.

Estas pandemias deben erradicarse con urgencia, la vacuna son mayores contrapesos mediante el fortalecimiento de las instituciones y un Poder Legislativo más sólido. Lo que la 4T necesita para gobernar es: estrategia, estrategia y más estrategia, desde cualquier problemática que analicemos.