Han transcurrido dos años de este gobierno en donde las malas decisiones no cesan e impactan en la seguridad, salud, economía y lamentablemente en algunos casos en la vida de las y los mexicanos, es urgente poner un alto. México requiere de una oposición responsable, fuerte y unida para enfrentar las adversidades que hoy se nos presentan. Me llena de gusto y mucho orgullo que Acción Nacional sea el punto de encuentro, ahora explico por qué.

Es ahora, ante este panorama desalentador que vive nuestro país, en el que es necesario crear una alternativa que permita un mejor porvenir e impida alejarlo de caer en un abismo sin salida. Quince exgobernadores panistas, caracterizados por tener ética y haber realizado buenos gobiernos, han convocado a una alianza nacional: Unidos por México.

Es momento de cerrar filas y hacer frente a la destrucción que genera Morena. Sus malas decisiones violentan múltiples derechos.

Un ejemplo de ello es el intento del partido en el poder por cancelar 109 fideicomisos, dándole la espalda a la cultura, educación, deporte, ciencia, tecnología, incluso a la protección civil. Es dejar a las víctimas, periodistas y defensores de derechos humanos sin protección.

Los de la autonombrada Cuarta Transformación dijeron que las cosas serían diferentes: que no robarían, no mentirían y no traicionarían al pueblo, sin embargo, la realidad dista mucho de ello, hoy dejan a su suerte a millones de mexicanos, incluso a los que confiaron en ellos.

Esta administración se ha encaprichado por rifas absurdas y desperdiciar recursos en obras obsoletas -como la refinería “Dos Bocas” que tiene tan sólo el 2 por ciento de viabilidad- en lugar de poner atención a lo que verdaderamente interesa y beneficia a los mexicanos: seguridad, salud, empleo, educación y desarrollo económico. Morena y el gobierno actual viven en una realidad alterna porque mientras afirman que “con una mano enfrentamos el coronavirus y con la otra así, con puño cerrado, a la corrupción”, la verdad es que no atienden ni una, ni otra.

Lo anterior ya que más de 81 mil defunciones por COVID-19 reconocidas oficialmente y cerca de 789 mil casos confirmados. En cuanto al combate a la corrupción, ni se diga, algunos de los funcionarios cercanos al Presidente de la República tienen patrimonios exorbitantes y dudosos.

Por otro lado, se cometen 10 feminicidios diariamente y por su parte, tan sólo en lo que lleva la presente administración, se han registrado 11 mil 952 personas desaparecidas y no localizadas que forman parte de las 75 mil 366 personas reportadas en el Registro Nacional sobre la materia.

En fin, son diversas las problemáticas que ahora nos citan y comprometen a Unidos por México. La tarea de tener un país más próspero ha dejado de ser labor del gobierno pues es ahora responsabilidad de todos los mexicanos.

Coincidimos en que es vital una nueva forma de gobernar en donde nos pongamos de acuerdo y así convoquemos a mujeres y hombres para generar una sinergia de trabajo que nos permita reconocer nuestras capacidades y así sacar adelante a nuestro país.

Vamos juntas y juntos de la mano, a proponerles a los mexicanos que sí hay alternativa. Desde la oposición seguiremos construyendo algo mucho mejor para todos, vamos unidos por México.