Ella es la doctora Miroslava y me ha contado una historia que vale mucho publicar. Es sobre el Hospital de Zona No. 194 “El Molinito” del IMSS en Naucalpan. ¿Qué lo hace diferente, ¿qué tiene en particular? Pues es un hospital liderado por diez mujeres: una directora médica, una subdirectora y 8 jefas de servicio de las especialidades de Medicina Interna, Cirugía, Rayos X, Laboratorio, Pediatría, Ginecología, Enseñanza y Urgencias.

Su estructura no está mandatada por ninguna ley, no es un asunto de cuotas o de amiguismos, las circunstancias y el entendimiento entre ellas, ha hecho que hoy, su cuerpo de gobierno se encuentre integrado cien por ciento por mujeres. Y todas se encuentran haciéndole frente a esta pandemia siendo un equipo consolidado y auténtico.

En este hospital, se han tomado decisiones importantes para salvaguardar la vida y la integridad tanto de pacientes como del personal que labora en esta institución. De manera temprana, se capacitó a todo el personal de todos los turnos, en la colocación y retiro de equipo de protección personal; se suspendieron las cirugías programadas para disminuir la portabilidad de infección del coronavirus y se establecieron rutas críticas para aislar pacientes con enfermedades respiratorias para evitar una posible propagación del virus.

Afortunadamente, no se encuentran solas en esta gran tarea. Las acompañan el personal de lavandería, cocina, traslado, administración, enfermería, médicos y paramédicos, quienes con su entrega, dedicación y amor por el prójimo, han logrado disminuir los contagios al interior del hospital y con ello, garantizan que los servicios médicos especializados se sigan brindando de manera ininterrumpida.

Sin lugar a dudas, son un ejemplo de mujeres empoderadas, conscientes de su responsabilidad histórica. Entre ellas, no caben los pretextos, no hay otra prioridad que salvar la vida de sus pacientes. Y gracias a su inteligencia técnica y emocional, han logrado que no haya brotes de coronavirus entre la población hospitalaria, lo que beneficia la vida y salud de sus pacientes.

La palabra sororidad significa “solidaridad entre mujeres” y en este hospital, las mujeres vivifican esta palabra. Dentro de las puertas de “El Molinito” se han creado lazos inquebrantables de profesionalismo, responsabilidad, amistad, confidencia y que combinadas, las convierte en salvadoras de vidas para hombres y mujeres.

Enhorabuena por las mujeres comprometidas que están cambiando al mundo, se requieren más mujeres como ellas en la toma de decisiones para construir un México mejor.