¿Alguna vez has escuchado la frase que dice “lo que te choca te checa”?

Esta frase se refiere a que todo lo que ves afuera no es más que tu propio reflejo, en términos más claros, lo que ves en los demás es lo que tú tienes…

El mejor ejemplo que he escuchado para entender esto es el siguiente: Imagínate entrando a un closet que no tiene luz. Sin ver eliges: ropa, zapatos, bolsa y hasta te maquillas a oscuras.

Después sales a la luz y te ves en un espejo. Puedes suponer lo mal combinada y maquillada que lucirás. Pudiste darte cuenta gracias al espejo, ¿verdad? 

Y en caso de que lo quisieras corregir, ¿dónde lo corriges? ¿limpias el rimel corrido en la imagen del espejo o te limpias tú?

Así funciona en la vida diaria, las personas no son mas que espejos que nos reflejan qué partes debemos mejorar o sanar, por eso es que entre más te afecta lo que hace una persona, más te brindará la oportunidad para sanar. 

Esa persona pasará de ser tu peor pesadilla a tu gran maestro.

Viví mucho tiempo cuestionándome por qué veía cosas en los demás que yo no tenía. Por ejemplo: veía personas enfermas y yo estaba sana. O veía casos de asesinatos sin ser una asesina y deduje que no todo lo que veía y me molestaba era mío, hasta que entendí cómo funciona.

Cuando percibes un defecto, un comportamiento o una reacción en otra persona y te causa conflicto no significa que sea tuyo, pues lo que te pertenece es el sentimiento que te está provocando. 

Debemos entender que no todos están educados de igual manera o han aprendido las mismas ideas que nosotros. Y eso no significa que están mal o que tengan que ajustarse a tu manera de pensar.

Nunca se trata de la otra persona sino del significado que tú le das a lo que hace, entonces lo que te hace daño no es lo que estás viendo, sino el juicio que tú estas haciendo. 

Por ejemplo: te topas con alguien que grita mucho y tú no eres gritón(a), pero sus gritos te causan un malestar que no te explicas. Ese evento te está conectando con una parte de tu inconsciente que te hace reaccionar hasta quitarte la paz completamente. 

Es probable que ese evento o esa persona te esté conectando con vivencias de tu pasado donde los gritos te alteraban. 

Cuando estás consciente de que lo que estás viendo te molesta por una herida del pasado, esa es tu oportunidad para sanar.

Cuando reconozcas que todo lo que percibes forma parte de ti es cuando puedes elegir sanarlo. Pero mientras no lo veas y no lo sanes, vas a seguir experimentando ese sentimiento en distintos escenarios y con distintos personajes. 

Volviendo al ejemplo del rimel corrido: resulta que no te agrada lo que el espejo te muestra y rompes el espejo, lo cambias o lo intentas limpiar (tratando se cambiar a la persona); es fácil deducir que actuando así jamás se va a desaparecer el rimel corrido de tu cara.

El espejo refleja únicamente lo que tu mente lleva en el interior, cuando sanas esa parte, la persona que tanto te afectaba desaparece de tu vida o cambia. 

La realidad no es que cambie sino que tu percepción cambia de modo que ya no te produce alteración alguna lo que haga. 

¿Has conocido personas que se casan y luego se divorcian porque no toleran un defecto de su esposo(a) y más tarde se casan con otro(a) que tiene el mismo defecto? Esas personas proyectan su película en una pantalla (pareja) y como no les gusta lo que pasa en la película se llevan la misma película a proyectar en otra pantalla (otra pareja). 

Es la misma película porque no se dieron cuenta que lo que proyectaban eran sus contenidos mentales y al pensar que ellos no tenían que corregir esos contenidos en su mente, pues continuaron proyectándolos.

¿Recuerdas haber visto programas de televisión donde hacen la misma broma a varias personas? Unas se enojan al grado que quieren hasta golpear a los actores, otras explotan en carcajadas y algunas más simplemente la ignoran y se van. 

Todo depende de cómo se sienten en ese momento y del significado que le están dando a lo que les sucede de acuerdo a su propia historia. 

Si un grupo de mujeres va por la calle y les gritan: ¡Viejas gordas! ¿Cuál de ellas va a molestarse más?  Pues la que tenga problemas con su peso.

En el momento en el que te deje de molestar lo que antes te molestaba entonces habrás sanado. 

Cuando reconoces que está en ti y no en lo que hacen los demás la verdadera causa para afectarte porque eres tú el que da significado a lo que percibes y solo tú lo puedes cambiar, entonces sabrás en dónde se deben hacer los cambios, en qué lugares de debe limpiar y en dónde está la verdadera solución. ¡En tu mente está la causa y en el espejo el efecto!