La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS) de Estados Unidos está ciega, sólo ve lo que quiere ver, pero a diferencia de la justicia, este grupo de artistas no imparte equidad ni con una balanza, ni con una espada, están lejos de estar interesados en llegar a algo tan profundo, lo único que buscan es entretener.

Coda: Señales del corazón ganó el Oscar a Mejor Película, de acuerdo con mi perspectiva, esto fue premiar a la mediocridad, porque este es un remake de la francesa La familia Bélier (2014), la cual ni siquiera fue nominada en su momento. Además, si nos vamos bajo la excusa de resaltar y gratificar a la inclusión, esto ya se había hecho en 2018, con La forma del agua.

¿Quién era el personaje principal del largometraje de Guillermo del Toro? Una mujer muda que hablaba con lenguaje de señas, y si nos remontamos atrás, a 2007, hubo otro largometraje que, de manera indirecta (lo reconozco), también tomaba el tema de la sordera: Petróleo sangriento.

El largometraje llegó a la final de Mejor Película en los Oscar de 2008, pero Sin lugar para los débiles, de los hermanos Coen, se llevó la estatuilla, ¿qué otras películas estaban nominadas? Expiación, deseo y pecado; Michael Clayton y Juno: Crecer, correr y tropezar, de esta última, la Academia le hizo un homenaje en la reciente ceremonia, porque cumplió 15 años de su realización, ¿y las demás apá?

Pero bueno, vayamos al incidente que ya todos conocemos, Will Smith golpeando a Chris Rock, desde ahí, todo mal, y lo peor es lo que todavía no sucede, pero ojalá sí pase, es la expulsión del protagonista de El príncipe del rap (1990 – 1996) de la Academia y la devolución de su premio, porque esto es un robo a todas luces, desde antes de que sucediera el incidente desafortunado.

Ayer trascendió que la AMPAS le pidió a Smith abandonar el recinto cuando pasó el altercado, él se negó, y se le permitió estar ¡como si nada hubiera sucedido! Ahh, y claro, luego vino su dramatismo al recibir el Oscar, una vez más, ganó la mezquindad.

¿Vendrán las sanciones? No lo sabemos, pero el problema es todo lo que Smith opacó, los discursos a favor de acabar con el conflicto bélico de Ucrania, recapitular que esta fue una noche de inclusión LGBT+, y la emotiva presentación de Francis Ford Coppola junto a Al Pacino y Robert De Niro para recordar los 50 años de El Padrino(1972).

Esto no se puede quedar así, si la Academia se muestra pasiva, la violencia habrá prevalecido, el barrio se habrá impuesto más allá del gueto y entonces se premia al machismo, a la barbarie, a lo más primitivo del ser humano, la arrogancia en ciernes para lo que vendrá a futuro.

Ahora, ¿saben cuál es el título original en inglés de Petróleo Sangriento? There Will be blood, esto quiere decir Habrá sangre… y eso es lo que se espera, al menos de manera metafórica para miles de quienes vimos la ceremonia del pasado domingo, que haya represalias y consecuencias para Will Smith.

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