Los lineamientos del T-MEC para distintos sectores productivos constituyen todo un reto para las economías y las industrias en los tres países, pero también una oportunidad de crecimiento.

Si bien, el incremento en el Valor de Contenido Regional para la industria automotriz generó cambios importantes al aumentar el porcentaje de 62.5 a 75 por ciento de material de la región, los industriales han solicitado una extensión del plazo de tres a cinco años para lograr la autosuficiencia. Necesitamos desarrollar al proveedor, necesitamos que el proveedor invierta en maquinaria o nosotros invertir en maquinaria para poderlo lograr.

Por otro lado, hablando del medio ambiente, las industrias también tienen que perfeccionar sus procesos, por lo que justamente en el sector automotriz se ha estado avanzando en la implementación de energías limpias y ahora se espera incluso una mayor inversión orientada al logro de un ambiente mucho menos contaminado.

Existen dos objetivos, el ambiental y el cumplimiento del porcentaje de contenido regional, en los cuales la industria del aluminio puede ser un aliado clave para la industria automotriz, que es pilar de la economía mexicana.

El aluminio ayuda al medio ambiente porque pesa mucho menos. ¿Esto qué quiere decir?, que el coche que anteriormente se hacía con acero, que era muy pesado, requería mayor energía para poderlo mover. Con aluminio estamos haciendo autos muchísimo más ligeros, pero no solo es el peso de coche el que se aligera, sino que, algunas partes como los radiadores, que anteriormente se hacían de cobre, ahora ya se hacen de aluminio y el aluminio ha demostrado ser un producto sumamente eficiente para la industria automotriz.

Actualmente, existe la gran ventaja de que se trata de un material que puede ser reciclado, lo cual conlleva a mayores beneficios: se reciclan materiales, se utilizan energías limpias y se fabrica el producto final (el automóvil) con menor peso.

El que la industria automotriz esté cambiando hacia el aluminio no es de hoy, eso es todo un proceso que ha ido año con año mejorando y todos los fabricantes se han ido preparando haciendo importantes inversiones para lograr migrar de otros materiales y, aunque se han logrado incrementar capacidades y los avances han sido extraordinarios, aún se necesita una mayor capacidad de producción de aluminio para lograr cubrir los requerimientos de la industria automotriz.

Para los países que conforman el TMEC la industria mexicana del aluminio es una gran oportunidad, ya que lo que se está buscando precisamente es generar empleos y detonar inversiones dentro de la región.Necesitamos ver de qué manera logramos captar las inversiones en México para nosotros poder fabricar esas autopartes y exportarlas hacia Estados Unidos y Canadá.

Es precisamente ahí donde puede entrar la autoridad, fomentando la inversión, logrando que los capitales lleguen a México a través de incentivos fiscales o laborales.