Diversos seguros cubren los riesgos personales de los individuos, tanto en lo concerniente a salud, fallecimiento o invalidez, como para proteger su patrimonio y los daños que ocasionen al de otras personas conforme a la conocida responsabilidad civil.

Pero sin duda el más complejo de los mencionados es el de gastos médicos mayores. Es tan extenso que nos puede llevar un libro completo tratar de plasmar todo lo que involucra, pues tiene que ver con enfermedades que, como todos sabemos, pueden aparecer de un día para otro. Y, para muestra, el COVID-19. Cinco variables deben de tomarse en cuenta a la hora de elegir este tipo de seguros:

  1. Suma asegurada
  2. Deducible
  3. Coaseguro
  4. Tabla de honorarios quirúrgicos
  5. Categoría hotelera (quise escribir “hospitalaria”)

Hoy me ocuparé de la primera variable: la suma asegurada. Podemos definir este término como el monto total de la responsabilidad de la aseguradora. Esto no significa que se pueda agotar en cualquier tipo de gasto, pues están muy bien estipulados los límites en muchos de los rubros que se pagan en una eventualidad de salud.

En pocas palabras: los seguros de gastos médicos no cubren todo, y de lo que cubren, no pagan todo. Apréndete esto para evitar sorpresas.

Inicialmente se otorgaban sumas aseguradas establecidas en montos que, al pasar del tiempo y por temas más de mercadotecnia que actuariales, llegaron a ser ilimitados, lo cual generó confusión en los asegurados.

La autoridad intervino y, hoy por hoy, para pólizas nuevas se tiene que fijar la cobertura en montos predeterminados, aunque las compañías de seguros lo que hacen es poner cifras de muchos millones para “brincarse” la disposición jurídica de límite a las sumas aseguradas. Es importante señalar que los seguros contratados antes de esa reforma siguen gozando de una suma asegurada ilimitada.

También es importante saber que, como ya escribí, dicha suma asegurada abarca un sinfín de conceptos, como hospital, honorarios médicos y/o quirúrgicos, estudios de laboratorio y de gabinete, medicinas, enfermería, entre los más importantes. Además, todo desembolso debe derivar de un gasto médico mayor o de lo contrario no se cubrirá. En otra ocasión escribiré sobre el seguro de salud, que sí incluye medicina preventiva.

No olvides que es imprescindible que leas este y todos los contratos de seguros para saber derechos y obligaciones, qué cubren y qué no cubren.

Recuerda: “No es más rico el que gana más, sino el que sabe gastar”.