Tesla nos hace recordar a un viejo conocido de la década de los noventas, ¿Se repetirá la historia?

Los primeros cracks bursátiles se remontan a más de cuatrocientos años, durante la historia de estos fenómenos financieros podemos observar una característica en común, esto es la irracionalidad por parte de los inversionistas, comportamiento que se ha replicado durante cuatro siglos.

La repetición de este comportamiento irracional nos puede ayudar a pronosticar acontecimientos en los mercados y hacen predecible lo que por obviedad muchos inversores no quieren ver, la bolsa de valores y la economía tienen una estrecha relación, la función pura y natural de la bolsa es ser un mecanismo de financiamiento para la economía, pero la especulación ha hecho que se tergiverse este fin.

La historia se ha repetido en múltiples ocasiones, sólo hay que hacer un poco de memoria, a finales de los años noventa se dio un boom en el mercado accionario, hacía el año 2000 el mercado tecnológico presentó un crecimiento de 150 por ciento entre enero de 1999 y febrero del año 2000; en aquella ocasión algunos economistas y expertos aseguraban que ya no volvería a presentarse una recesión debido a que se aprendieron las lecciones y se había logrado controlar al ciclo.

En marzo de 2000 inició una de las peores caídas del mercado de valores que se hayan presentado, inició un mercado bajista que se prolongó hasta principio de 2003 y que desde su pico más alto hasta el piso presentó un ajuste del 78 por ciento; en esa ocasión había una efervescencia por invertir en páginas de internet, hubo un auge en emisiones de nuevas empresas en bolsa y la joya de la corona era Yahoo!, que la hizo incorporarse al S&P 500.

Este portal de Internet contaba con varias subdivisiones como Yahoo! Sports, My Yahoo!, Yahoo! Games, entre otros, además de las páginas para distintos países, esto llevó a esta acción a alcanzar su máximo histórico en el año 2000 que fue de 118.75 dólares por cada título, después de reventar la burbuja sus acciones se desplomaron y tocaron un piso de 8.11 dólares, una caída del 95 por ciento. La burbuja puntocom al parecer es un acontecimiento que debió marcar una pauta para los inversores y ser tomado como una gran lección.

¿Esta vez será diferente?

Para el año 2008 se volvía a presentar otra catástrofe bursátil, pero en esa caída el cisne negro fueron los bonos hipotecarios los que hicieron colapsar al mercado, a diferencia de las puntocom donde vimos una fuerte sobrevaluación en el mercado.

La coyuntura COVID-19 en el 2020 nos presenta un escenario pocas veces visto en el mercado, después de una fuerte corrección en el mes de febrero en los índices bursátiles de Estados Unidos debido a los temores de la pandemia, en tan sólo un mes el mercado comenzó una recuperación vertiginosa, sobre todo el índice tecnológico Nasdaq quien desde el mes de marzo ha subido aproximadamente 85 por ciento, en medio de una de las recesiones más profundas de la historia, un comportamiento hasta cierto punto contradictorio.

Pero esta vez además de esta sobrevaloración en los índices existe un protagonista llamado Tesla que es la más clara representación de exuberancia irracional por parte de los inversionistas, la justificación de este activo es que los autos eléctricos son el futuro y que la empresa de Elon Musk será el mandamás del mercado por ser el pionero en esta industria, el resultado de esta especulación o expectativa ha llevado a esta compañía a revalorizarse cerca de 870 por ciento desde la caída de marzo.

Pero ‘’Tesla no es una burbuja”, hay un dato muy relevante que muestra un contraste muy marcado entre la realidad de sus fundamentales y su exagerada cotización en el mercado, la actual capitalización en el mercado alcanza los 659 billones de dólares sólo 9 millones por debajo de la capitalización de las 10 principales armadoras a nivel mundial, sin embargo las ganancias brutas son de 28 billones de dólares contra los mil 302 billones de sus competidores, como dato extra, al igual que Yahoo se incorporó al S&P 500.

Una de las características principales de las burbujas es que estas se forman por el comportamiento irracional de los inversores, los cuales toman decisiones especulativas sin tener fundamentos reales o una expectativa exagerado, en la coyuntura actual existen un sí con de empresas con valuaciones similares a Tesla, veremos cuál es el desenlace ¿Está vez será distinto?