El presupuesto aceptado velozmente por el Congreso reconfirma el fortalecimiento de un federalismo que acaparará el 75% del total de los 4.2 billones de pesos considerados para ser el gasto del 2014.

El presupuesto aumentó el 11% con respecto al año anterior. En contra posición los estados y municipios, a los que se les asignarán 1.1 billones de pesos, no gozaron de ningún aumento.

No solo eso, el presupuesto dejó en claro quien tiene el poder en el gabinete. Gobernación, no solo absorbió el presupuesto del Ramo 36 que le pertenecía a la desaparecida Seguridad Pública, además tuvo un incremento del 20%. Así como Reforma Agraria, Hacienda, Comunicaciones y Transportes, y Educación. 

Llama la atención que a pesar del alto incremento del 11% que tiene este presupuesto, los estados y municipios parecen ser castigados por un fuerte federalismo negado a descentralizarse, si no todo lo contrario.

La asignación de recursos a estados y municipios está determinado por las participaciones federales (Ramo 28) que representan los ingresos mas importantes de sus ellos. Estos son los únicos recursos que llegan con toda libertad a los Estados, y son las legislaturas locales los que deciden que hacer con ellos.

Las aportaciones federales (Ramo 33), por el contrario, tienen un destino especifico: educación, salud, infraestructura básica, fortalecimiento financiero y seguridad, programas alimenticios e infraestructura educativa.

Quiere decir que para los habitantes de los 32 Estados, 2 mil 440 municipios y 16 delegaciones que aportan por lo menos la mitad de los ingresos federales, la federación les regresará 0.5 billones de pesos, esto es 12% del presupuesto, para que puedan financiar los servicios que sus comunidades requieren. Y otros 0.5 billones de pesos que tendrán que gestionar para que les lleguen.

No por nada la queja constante de la falta de recursos para resolver los problemas locales, lo que lleva a Gobernadores y Presidentes municipales a tener que gestionar esos recursos a través de favores, complicidades electorales, o la destreza de ‘lobbistas’ (la mayoría expolíticos de peso) que a cargo de muy buenas comisiones gestionan recursos adicionales.

Lo curioso es, que siendo el congreso la suma de los representantes de 32 Estados, ninguno haya abogado por sus Estados y sus presupuestos, no hayan debatido reducir el tamaño federal, y en un lapso ridículo hayan aceptado, casi a ojo cerrado el presupuesto presentado por el Secretario de Hacienda. 

El municipio es el gobierno mas cercano al ciudadano. El que nos dota de los servicios que necesitamos todos los días.  El federalismo extorsiona a los Estados y municipios a tener que depender de él a través de los recursos económicos, cortado su libertad de Estados libres y soberanos. 

Sin mecanismos claros para la asignación de mayores recursos, independientemente del partido que gobierna, el federalismo toma una fuerza cual dictadura y los Gobernadores se vuelven empleados dependientes al presidente de la República o al secretario de Hacienda.