Aunque a nivel federal se cuenta con la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos, esta no se ha logrado instrumentar de forma eficiente por falta de instrumentos económicos que la fortalezcan.

El aprovechamiento de los residuos tiene el potencial de generar ahorros económicos por la sustitución de recursos que se obtienen al explotar el capital natural, es decir, los bosques, minas, entre otros; e incluso generar un modelo de negocio rentable al integrarse con otras acciones de circularidad.

Recircular residuos como materia prima permitiría prolongar la vida útil de los sitios productivos al disminuir la velocidad a la cual se está extrayendo materia prima lo cual puede generar un mayor rentabilidad en los procesos industriales.

En datos generados en la Unión Europea, se estima que los empleos generados al adoptar una economía circular ascienden a varios millones debido a su desarrollo económico, esto principalmente en las industrias enfocadas en el uso de materiales sustentables, las que logren definir una hoja de ruta de transición hacia la circularidad y aquellas cuyo modelo de negocio está diseñado de forma circular como las del reciclaje, del vidrio y del aluminio, y en caso de que migren hacia fuentes de recursos sustentables, las de plásticos, textiles o de manufactura, entre otras.

La principal acción que es necesaria impulsar para generar una mayor concientización es la generación de políticas efectivas que logren que los residuos existentes sean recuperados con una mayor facilidad. Y lo más adecuado sería que se definan políticas e instrumentos que incentiven la economía circular y por lo tanto, desde el diseño del modelo de negocio de una empresa se determine el uso que se les dará a éstos materiales previo a que se mezclen y transformen en residuos.

De esta forma las empresas y consumidores tendremos la conciencia e información del impacto ambiental con la perspectiva del ciclo de vida de los productos que elaboramos y consumimos y por lo tanto instrumentos que incentiven el mejor aprovechamiento de los materiales vinculado a decisiones de consumo.

¿Por qué no se le da la debida importancia a la separación de residuos?

En gran parte se debe a que desconocemos los beneficios tangibles por el aprovechamiento de los residuos, sería más costo-eficiente mantenerlos circulando como materiales en la economía generando valor económico —que es lo que plantea la economía circular— en lugar de producirlos, usarlos, desecharlos y transformarlos en un pasivo ambiental y de salud como ocurre actualmente con la economía lineal. Por eso es prioritario impulsar en las agendas gubernamentales la educación ambiental, información transparente y accesible sobre la huella ambiental de los productos, los sellos y certificaciones para incentivar los productos y empresas con menor impacto ambiental y social.

Es recomendable que en los mensajes que se brinden a los diversos actores se integre el enfoque hacia un aprovechamiento circular de los recursos y energía. Y se reflejen de forma práctica los beneficios, por ejemplo para las empresas, al transicionar a un modelo circular pueden recuperar de forma más eficiente el valor de los residuos que en las estrategias individuales, por lo que es ideal generar estrategias en las que se logre la vinculación con los consumidores y se amplíe la recuperación de forma responsable.