La Segunda Sala de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación determinó la invalidez de la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad del Sistema Eléctrico Nacional al considerar que invade las facultades de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y viola el marco constitucional de la libre competencia, la operación de la industria eléctrica y la transición a energías más limpias, para dar una “ventaja indebida” a la Comisión Federal de Electricidad.

Esta determinación es un serio revés para la secretaria de Energía, Rocío Nahle, quien presentó la política energética en mayo de 2020, y es un nuevo contratiempo para los planes del Gobierno federal en el sector, que viene a sumarse a una serie de políticas que no ha podido implementar después de ser frenadas por instancias judiciales.

Además, nos comentan, esta decisión de la Corte podría traer otras secuelas, como reavivar el conflicto entre la administración encabezada por Andrés Manuel López Obrador y los órganos autónomos, como la Cofece, que fue el ente que argumentó en contra de la política de Nahle.

¿OMISIÓN O COMPLICIDAD?

A pesar de que ha habido señalamientos puntuales, nos comentan, que han llegado hasta las altas instancias de la Secretaría de Energía, y de la Comisión Reguladora de Energía, acerca de las prácticas desleales de muchos distribuidores y empresarios gasolineros, quienes se están “brincando” las regulaciones en materia de combustible; ni la dependencia encabezada por Rocío Nahle, ni el órgano que preside el comisionado Leopoldo Vicente Melchi García han tomado cartas en el asunto.

Si bien estas prácticas, que consisten principalmente en comercializar combustible que no cumple con la norma ambiental, se habrían agudizado durante la pandemia, no son nuevas. Llama la atención que ni la Sener ni la CRE parecen tomar en serio esta problemática, e incluso el órgano autónomo ha relajado las verificaciones.

Queremos pensar que se trata solo de una omisión no intencional, o que ahora están concentrados en otras problemáticas, no queremos pensar que hay complicidades ¿verdad?