Tras horas vertiginosas y con cambios de último momento, la iniciativa de Reforma Eléctrica del presidente López Obrador parece que por fin podría ser votada en el Pleno este domingo 17 de abril, sin que haya de momento acuerdo entre las bancadas de la Cámara de Diputados para que se apruebe.

Morena y sus aliados por un lado, y las bancadas de oposición, por otro, ya han fijado sus posturas, que continúan distantes; pero el aplazamiento de la discusión hasta el domingo abre una posibilidad de negociar, que es el proceso en el que ahora están inmersos los legisladores federales.

A la vez que se abre la posibilidad de un acuerdo, también aumentan las dudas, nos comentan, pues del lado de la coalición Va por México sospechan que el grupo parlamentario de Morena, más que tomar en cuenta las propuestas de sus opositores, quieren utilizar la narrativa a su favor, haciendo énfasis en que han aceptado nueve de las 12 iniciativas del bloque, y ni así los opositores aceptaron. Lo cierto es que, las tres que precisamente dejan fuera son clave para que el resto del dictamen pueda tomar un sentido u otro, y lo que realmente le daría forma a las exigencias de la oposición.

No se descarta ningún escenario. Y de aquí al domingo, las negociaciones están a todo lo que dan.

Salvarían a los ‘autónomos’

Finalmente entre las reservas que se incluyeron a la iniciativa de Reforma Eléctrica, Morena y sus aliados propusieron mantener la autonomía de los reguladores, tanto de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), como de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Hay que recordar que en la redacción original de la propuesta del Ejecutivo federal se planteaba la derogación del artículo 28 de la Constitución, que contempla, precisamente, a los órganos reguladores en materia energética.

Destaca que la propuesta de eliminar estos órganos fue uno de los puntos más controvertidos de la iniciativa y una de las alertas que plantearon los especialistas del sector.

Si llegara a pasar la iniciativa después de estos días de negociación, habría que enfatizar que no basta con mantener a los reguladores, sino realmente propiciar su autonomía y la independencia de sus decisiones, pues al menos en los últimos años, la CRE se ha alineado, convenientemente, a los intereses de Pemex o CFE y no precisamente a lo que requiere el mercado.