Después del huracán que ocasionó la propuesta de reforma electoral del presidente López Obrador, podríamos cerrar el año con aguas turbulentas en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Recordemos que hace poco más de un año el ministro presidente, Arturo Zaldívar, rechazó la ampliación de su mandato dos años más, por lo que el próximo 31 de diciembre terminará sus labores en la presidencia del Poder Judicial.

Quien ya levantó la mano para la presidencia fue la ministra Norma Piña, después de anunciar que quiere pasar a la historia como la primera mujer en el puesto, pero lo que ocasionó polémica fue que propuso abrir el proceso de elección en la Suprema Corte a la opinión pública. ¿Democratización o estrategia? Atentos.

La nómina guinda

Las arcas de Morena parecen estar lejos de la austeridad republicana que pregona el Presidente. Un vistazo a sus erogaciones indica que hay varios políticos que al dejar un cargo encuentran “sombra” en el instituto político del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El aspirante a la candidatura a la gubernatura de Coahuila, Luis Fernando Salazar Fernández, por ejemplo, recibe mensualmente 64 mil pesos. Su esposa, Karla Matilde Villareal, otros nada malos 50 mil por ser “auxiliar en actividades políticas”.

Y así con varios personajes que han encontrado salario en Morena. El exlegislador Óscar Rafael Novella Macías recibe 55 mil pesos y la exdiputada María Guillermina Alvarado Moreno, otros 64 mil.

Lo bueno que si Salazar Fernández no alcanza la nominación, como parece, con su salario partidista y el de su esposa pueden “sobrellevarla”.

Posible reconciliación

Nos comentan que después de que los dirigentes nacionales del PAN y el PRD, Marko Cortés y Jesús Zambrano, respectivamente, limaron en cierta forma asperezas con su homólogo tricolor, Alejandro Moreno, la alianza en el Estado de México y el mecanismo de selección de candidatura estarían próximos a cerrarse. Y es que, a pesar de ser un proceso que llevaban mayoritariamente las dirigencias y actores locales, los visos de una posible reconciliación podrían ser el empujón que se necesitaba. ¿Será?