El canciller Marcelo Ebrard habría acordado en su visita con el presidente Andrés Manuel López Obrador a Washington DC, su salida de la Secretaría de Relaciones Exteriores para febrero; el presidente le habría pedido que aguantara hasta abril. En respuesta, Ebrard Casaubon, tipo con buen olfato político, le habría presentado una interesante propuesta al tabasqueño, con la que buscaría marcar con algunos temas la agenda pública. 

Estos incluyen hacer ver bien el proceso de la 4T y repuntar con algunas observaciones en lo local. Es decir, Ebrard y sus cercanos comenzarán a hacer observaciones graves en algunos gobiernos estatales, y eso incluye poner el ojo en asuntos graves de corrupción. Todo para encumbrar al Ejecutivo federal, y de paso a su figura, nos dicen. ¿Será esto a fin de apuntalarse en el proceso de sucesión?, ¿quiénes serían las víctimas de Marcelo? 

Se prevé que los estados opositores y aquellos expulsores de migrantes. Lo cierto es que también requiere de estructura territorial en algunas zonas pero ya hay gente en los estados que ve en Ebrard una propuesta interesante. 

Manotazo en Chihuahua 

Aún no cumple ni tres meses
de Gobierno y las formas de dirigir de la mandataria estatal de Chihuahua, María Eugenia Campos, así como su decisión de interferir en otras instancias como en el Poder Judicial local, ya está ocasionando mucha controversia. 

Si bien en el estado del norte se esperaban importantes ajustes e, incluso, una ruptura con su antecesor, el también panista Javier Corral, se empieza a generar la percepción de que, más que tomar las riendas del poder, “Maru” se estaría sirviendo de él para algunos ajustes de cuentas personales, como se vio tras la renuncia del presidente del Poder Judicial, Pablo González. 

Pero, lo que sería más preocupante es que estas acciones y esta ofensiva estuvieran encaminadas a que la justicia tuviera un trato más indulgente, no solo con ella, sino también con el exgobernador priista, César Duarte. Atentos.