Tras la definición de la candidatura de Morena a la gubernatura de Guerrero y el registro de Evelyn Salgado, la prioridad para la dirigencia nacional del partido encabezado por Mario Delgado, y de la propia candidata (y de Félix Salgado) será cerrar acuerdos con algunos inconformes con la determinación, y hay dos nombres que sobresalen de entre los demás: Beatriz Mojica y Nestora Salgado. A la primera, ni se le consideró en la encuesta, y la senadora quedó detrás de la hija del “Toro”; y ambas han descalificado en lo público y en lo privado la designación en Guerrero. Nos hacen ver que la oferta para ambas políticas tendrá que ser muy atractiva, pues su capital político no es nada desdeñable, no vaya a ser que escuchen los cantos de sirena.

Cuarto de guerra volteado

Al cuarto de guerra de la candidata morenista al Gobierno de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, le falló de nuevo la estrategia. En sus spots de campaña afirma que bajó la delincuencia como nunca en Mexicali; sin embargo, sus gurús políticos omitieron el pequeño detalle que hace un par de semanas, el Gobierno de EU boletinó a Mexicali en su alerta de viaje y pidió a sus connacionales no visitar esa localidad. Parece una ironía, pero ese municipio es el que acaba de dejar la candidata de Jaime Bonilla. Parece que alguien dentro de su equipo le juega a la contra, o al menos, está cometiendo omisiones muy serias.

Emergente

Quien ya inició campaña, luego de que la autoridad electoral estatal aprobara su candidatura, fue Alfredo Ramírez Bedolla, quien busca ganar la gubernatura de Michoacán con Morena. Arrancó muy bien arropado, escoltado por el líder nacional del partido, Mario Delgado, y por Raúl Morón, a quien sustituyó. Ramírez tiene todo un reto por delante, pues el jaloneo por la candidatura parece haber impactado en las preferencias electorales en favor de Morena; tiene un mes para asegurar una elección que hace unas semanas se veía segura.