La discusión y votación en el Senado de la República de la reforma para que el Ejército esté en las calles hasta 2028 sin duda acaparará los reflectores a partir de hoy, porque todavía nada está dicho. Si bien el coordinador morenista, Ricardo Monreal, aseguró que les hacen falta 13 votos y el PAN dijo que votaría en bloque en contra, aún falta ver qué papel desempeñará el PRI, cuya bancada tiene justo el número de legisladores que necesita el partido guinda para aprobar la iniciativa para la permanencia del Ejército en la seguridad. Lo primero a tomar en cuenta es que los senadores del tricolor son los rebeldes al líder nacional, Alejandro Moreno, pero nos cuentan que, a pesar de eso, ni el PAN ni el PRD los sienten seguros de ir con ellos y no tanto por la lealtad a su partido y a su dirigente sino por la negociación e intimidación que están haciendo algunos operadores de Morena, senador por senador, voto por voto. De momento, los números no le dan a Morena y sus aliados. Atentos.

19-S, otra vez

¿Cuáles eran las posibilidades de que volviera a ocurrir un sismo en 19 de septiembre? Científicamente no hay ninguna evidencia que indique que un temblor pueda predecirse, pero tampoco se puede explicar esta infortunada coincidencia. Nuevamente, como hace cinco años, el sismo llegó unos instantes después del simulacro, ocasionando confusión primero y dando paso a la preocupación y las crisis nerviosas después. Queda para destacar la coordinación y la buena implementación de los protocolos por parte de la autoridad, así como la cooperación de la ciudadanía, tanto en el simulacro como al momento del sismo. Quizá lo único cuestionable es que, otra vez, hubo reportes de fallas en algunos altavoces de la alerta sísmica, tanto en la capital del país como en el Estado de México; un tema al que la autoridad debiera poner énfasis.

La ‘confusión’ de Salazar

Durante un evento para informar sobre los avances de la obra de la nueva sede de la Embajada de Estados Unidos en México, el diplomático del vecino del norte, Ken Salazar, se refirió a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, como “presidenta”, ocasionando incluso que la propia Sheinbaum se sorprendiera. Seguramente fue una confusión por parte del embajador, ¿o será que ya está vaticinando la sucesión?