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Opinión

La visita de José Narro a Nuevo León el día de ayer, como parte de la promoción a su candidatura para la dirigencia nacional del PRI, será más recordada por los actos de violencia protagonizados por cetemistas de la entidad que por el mensaje que quiso transmitir el exsecretario de salud federal entre los líderes tricolor.

Más que un intento por reventar el encuentro que sostuvo Narro con priistas de Nuevo León, lo que detonó el enfrentamiento fue una añeja rivalidad entre grupos ligados a Ismael Flores y los que tienen vínculos con el exalcalde de Escobedo, Abel Guerra.

Desde la semana pasada hizo su arribo a Nuevo León la exdiputada federal priista, Lourdes Quiñones, a quien Narro le encomendó la tarea de organizar su visita al estado norteño. La priista de Durango se reunió con algunos de los principales liderazgos tricolor, hizo los amarres necesarios y extendió invitaciones a diferentes grupos para que acompañaran al exrector de la UNAM.

¿Cuál fue su error? El desconocimiento del funcionamiento de la política local, su falta de operación política y su ignorancia sobre los conflictos que ha vivido el priismo en los últimos años.

Solo así se explica que Quiñones haya invitado tanto a Abel Guerra y su grupo, como a los afines al dirigente cetemista Ismael Flores.

Es decir, citó en el mismo lugar y a la misma hora a dos grupos antagónicos que han protagonizado distintos enfrentamientos violentos en los últimos años.

Uno de los más recordados fue durante la toma de protesta de Pedro Pablo Treviño como presidente estatal del PRI en 2017, que terminó a golpes y sillazos entre los dos bandos.

La operadora del exsecretario de Salud queda exhibida, tanto como el priismo de Nuevo León.

Exigen retiro de cerco en La Estanzuela

La inconformidad por el cerco que una constructora colocó en las inmediaciones del Parque La Estanzuela continúa creciendo.

En esta ocasión fueron los diputados locales del PAN, Juan Carlos Ruiz, Itzel Castillo y Félix Rocha quienes acudieron a la delegación estatal de la Comisión Nacional del Agua para presentar un escrito en el que piden a la dependencia que aclare si existe autorización de la instalación de la malla ciclónica, y a denunciar una posible violación a la Ley de Aguas Nacionales.

Los legisladores tomaron la iniciativa argumentando que hay una petición muy puntual de los vecinos, quienes están preocupados por el posible impacto en La Estanzuela.

La Ley de Aguas Nacionales establece que en un río o arroyo se tiene que respetar un espacio de 10 a 15 metros.

Según los diputados locales, la cerca no cumple con este requisito, por lo que exigen conocer las autorizaciones y los estudios de impacto sobre el arroyo El Calabozo.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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