Finalmente, y para hacer valer el pronóstico, el presidente Andrés Manuel López Obrador respaldó al gobernador Samuel García durante su visita a Nuevo León. Palabras más, palabras menos, el jefe del Ejecutivo federal dijo que el mandatario estatal estaba gobernando bien.

Más allá de este apoyo, lo que generó un poco de dudas es que pareciera que el presidente no tenía la información más reciente sobre el tema del agua, o quizá le dieron otros datos, sobre todo en lo relativo a los pozos que estarían cediendo los empresarios.

Resulta que el presidente resaltó que los industriales están apoyando en esta crisis por escasez, pero la realidad es que, hasta el momento, el apoyo es a cuentagotas, y las propias cifras de Juan Ignacio Barragán, director de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, así lo reflejan.

Sólo 132 litros por segundo de agua aportan los industriales en cinco pozos de 24 que cedieron y no hay certeza que en esto se pueda extraer líquido para consumo humano pero, además, nos aseguran especialistas, es muy poco.

El problema del agua cada día se agudiza más, ya es mitad de mayo y las lluvias aún no llegan y quizá faltan los meses más complicados por delante.

Una renuncia entre dudas

Sorpresivamente, la magistrada del Tribunal Superior de Justicia, Graciela Buchanan, renunció a su cargo faltando dos años y cuatro meses para concluir su periodo. Existen versiones que apuntan a que la juzgadora se incorporará al gobierno de Samuel García como titular de la Secretaría de las Mujeres.

No se puede negar que Buchanan ha tenido un buen desempeño en el Poder Judicial, pero de eso a que tenga la experiencia para conformar políticas públicas para las mujeres, en el contexto actual, es otra historia.

Una cosa es resolver los conflictos a través de leyes y otra desarrollar proyectos para prevenir las violencias hacia las mujeres.

El Instituto de las Mujeres, a cargo de Laura Paula López, está en la misma situación, pues como exlegisladora proponía leyes, más no programas.