Cada día que se acerca la toma de protesta del gobernador electo, Samuel García, el sentimiento de decepción comienza a crecer entre algunos excandidatos de Movimiento Ciudadano a diferentes cargos de elección popular en los pasados comicios.

Samuel García prometió que los aspirantes que no ganaran, ya sea un alcaldía o diputación, tendrían acomodo en cargos no sólo de primer nivel, sino en direcciones y coordinaciones, pero esto pareciera que sólo ha quedado en el discurso.

Nos dicen, por ejemplo, que Adrián González, quien compitió por una diputación federal por Apodaca, y su esposa, Myrna Baho, quien hizo lo propio para la alcaldía de este municipio, ni siquiera han sido tomados en cuenta a pesar de que trabajaron para obtener votos en favor de Samuel García.

En la misma situación se encuentra José Luis Garza, quien compitió por la alcaldía de Guadalupe. La ilusión de ser parte de la nueva política se les vino abajo.

Casi todos los cargos de primer nivel ya se entregaron y hasta firmaron carta compromiso. ¿Descartados?

¿Autocensura legislativa?

La dirigente interina de Morena, Viridiana Lorelei Hernández, calificó de “Ley Mordaza” la postura del Congreso local en el sentido de que ninguna bancada legislativa califique, bajo sus propios argumentos, el sexenio del gobernador Jaime Rodríguez Calderón.

Sin duda, la morenista tiene toda la razón; nunca en el Poder Legislativo local se ha pedido aplicar la autocensura para no cuestionar el trabajo de un mandatario en funciones.

Incluso, con esto estarían violando su propio reglamento interno y leyes, aunque todos los coordinadores hayan aceptado que la presidenta del Congreso, Ivonne Álvarez, sea quien tome todas las posturas de los grupos parlamentarios y las diga en su intervención.

Hasta ayer esta postura se mantenía sin cambios. Los reflectores los acaparará Ivonne, quien en la elección de 2015 se enfrentó precisamente a “El Bronco” en los comicios, pero como presidenta del Congreso, hoy tendría que darle juego a sus compañeros diputados.