El sistema electoral neoleonés está pasando por una crisis de certeza. Las sanciones son laxas para cumplir la paridad y todo se origina en la falta de claridad de la Ley Estatal Electoral aprobada en la pasada legislatura, así como la tibieza de la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León

Un ejemplo claro es lo que está sucediendo con el caso del PAN, pues este partido se niega a postular a una mujer como candidata a una alcaldía de alta o mediana competitividad.

Si bien el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordena a Acción Nacional a poner a una mujer en los municipios de San Nicolás, San Pedro, Guadalupe y Santa Catarina, la dirigencia impugnará este ordenamiento para ganar tiempo.

El PAN continuará con sus intenciones de no postular a una mujer en estas alcaldías, pues no hay una sanción ejemplar que pueda frenar su decisión. Incluso, la resolución del TEPJF no habla de castigo en caso de incumplimiento.

Se necesitan cambiar las reglas electorales para que se pueda respetar todo acto violatorio de la ley.

No hay motivación ciudadana en elecciones

Las elecciones en Nuevo León siguen sin “encender” al electorado. No se aprecia una euforia por participar en esta fiesta electoral, como sí se vivió en 2015 con la candidatura independiente de Jaime Rodríguez Calderón, hoy gobernador de este estado. En esa elección, su discurso antisistema ocasionó que poco más de 2 millones de personas salieran a votar.

Las candidatas y candidatos, Clara Luz Flores Carrales por la coalición “Juntos Haremos Historia en Nuevo León”, Adrián de la Garza de “Va Fuerte por Nuevo León”, Fernando Larrazábal del PAN y Samuel García de Movimiento Ciudadano no han podido levantar el entusiasmo entre la ciudadanía para salir a votar este 6 de junio. Incluso, en sus discursos no invitan a la población a acudir a las urnas.

Y aunque Samuel García tiene un discurso antisistema muy parecido al de “El Bronco”, tampoco ha prendido a los neoleoneses. Incluso, las desacreditaciones entre los candidatos tampoco han sido algo que motive a la población a meterse de lleno en esta elección.

Parece que el abstencionismo amenaza con hacerse presente. La fiesta electoral no ha comenzado en Nuevo León, hasta el momento.