El gobernador Jaime Rodríguez Calderón ya adelantó, muy “echado para adelante”, que este viernes pedirá al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que le permita comprar vacunas contra COVID-19. La intención, sin duda, es muy buena.

Pero la única manera en que tendría posibilidades de aspirar a lograr su cometido sería comenzando por justificar la larga lista de críticas y maniobras políticas en contra del Jefe del Ejecutivo.

¿Cómo podría obtener un “sí” del presidente? Si se la pasó criticándolo por no recibir apoyo económico del Gobierno federal para atender esta contingencia sanitaria.

¿Cómo podría obtener un “sí” del presidente? Si él mismo creó y es uno de los líderes de la Alianza Federalista de gobernadores, un bloque de oposición a las políticas del Gobierno federal y al pacto fiscal.

¿Cómo podría obtener un “sí” del presidente? Si impulsó la consulta ciudadana para que se modifique el pacto fiscal por la inequidad de recursos que recibe de los impuestos Nuevo León.

¿Cómo podría obtener un “sí” del presidente? Si no deja de criticar la estrategia de vacunación del gobierno federal. Las respuestas son sencillas: doblegarse, hacer política y apoyar el proyecto de la 4T. Nada fácil que el gobernador logre su cometido.

Espaldarazo de Ildefonso

El candidato del PRI a la gubernatura, Adrián de la Garza, recibió el respaldo de un sector importante de priistas rumbo a la gubernatura de Nuevo León en la elección del próximo 6 de junio.

La reunión se realizó en un restaurante del municipio de Monterrey, donde acudieron los exgobernadores Sócrates Rizzo y Natividad González Parás, así como la alcaldesa de Guadalupe, Cristina Díaz, y el edil de Apodaca, César Garza.

La operación fue orquestada por el exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien además logró que acudieran el exdirigente del PRI estatal, Pedro Pablo Treviño, Pedro Morales Somohano y Alejandro Lambertón, entre otros personajes del tricolor.

La reunión, nos dicen, fue por una atención de Guajardo con el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno.

Los grandes ausentes, sin duda, fueron el exgobernador Rodrigo Medina, así como el actual dirigente del PRI en Nuevo León, Heriberto Treviño.

Esto refuerza la operación de Adrián de la Garza, quien está buscando apoyo de los liderazgos priistas a través de Guajardo y no mediante quien ha brillado por su ausencia, o bien, no ha sido considerado dentro de la estrategia del candidato.