Samuel García recibió ayer la constancia de mayoría que lo acredita como gobernador electo de Nuevo León. Y con esto se cierra un capítulo y se abre uno nuevo para esta entidad. Pero aún sigue la incógnita de quiénes conformarán su gabinete, pues en todo el proceso de campaña nunca presentó a los futuros integrantes del equipo para el Gobierno del Estado de Nuevo León, sólo mencionó un par de nombres.

Ha pasado una semana sin informar quienes serán sus colaboradores para iniciar su sexenio y, nos comentan, genera desconfianza. Si es una estrategia para mantener interés, esto no ayuda a generar certeza.

O bien, quizá se trata de que el próximo gobernador aún tiene dudas para conformar su equipo.

En referencia a los posibles perfiles para llegar al gabinete de García, se perfila un seguimiento de su antecesor, a quien tanto criticó, el aún gobernador Jaime Rodríguez Calderón: Carlos Garza, secretario de Finanzas y Tesorería del Estado, así como Alfonso Martínez, quien estuvo en la Secretaría de Desarrollo Sustentable, más los que se sumen, pues también se habla de que Ricardos Marcos se quede como presidente de Conarte.

¿Serán buenas o malas decisiones? El tiempo dirá.

MINORÍAS SIN REPRESENTACIÓN

La Comisión Estatal Electoral de Nuevo León (CEENL), a cargo de Mario Alberto Garza, está bajo la lupa por la repartición de las 16 curules de Representación Proporcional al Congreso local, pues no garantizó que representantes del sector de personas discapacitadas e indígenas llegaran al Poder Legislativo.

Pareciera que fue una simulación buscar la igualdad en este órgano electoral. No le bastó con poner en desigualdad de condiciones a la candidata de Morena, Argentina Montalvo Cervantes, durante el debate entre aspirantes al Distrito 18 de San Pedro (ejercicio que incluso tuvo que reponerse), sino que ahora se dejan fuera a este grupo vulnerable.

Y ahora la Comisión no asignó a un candidato con discapacidad para que esta minoría tuviera representación en el Poder Legislativo, ni a un aspirante de la comunidad indígena, lo que abrirá el debate para interponer un recurso ante los tribunales.

Veremos cómo en los próximos días las organizaciones civiles que defienden los derechos de las personas con discapacidad e indígenas comienzan con un movimiento para tener un representante en el Congreso.

O si bien, Movimiento por la Igualdad se suma para que tengan una verdadera representatividad todas las minorías en la siguiente legislatura.