En un afán de protagonismo, la hoy diputada federal priista, Karina Barrón, rechazó el aumento al impuesto predial por parte de los municipios, y pidió a los legisladores locales, claro, a los tricolor, no aprobar las propuestas del incremento.

A Barrón se le olvidó el respeto y la cortesía política, pues a quien le corresponde incidir en el voto de los diputados locales del PRI, es a su líder tricolor, José Luis Garza Ochoa.

De este modo, Karina también contradice a los priistas: la alcaldesa Cristina Díaz y el alcalde César Garza, de Guadalupe y Apodaca, respectivamente. Prácticamente, señala a Díaz y Garza en caso de que se apruebe el aumento a este impuesto.

Llama mucho la atención que Cristina Díaz, una priista de mucho recorrido político, no salga a contradecir a Karina Barrón, quien tiene pocos meses de haberse integrado al partido, luego de ser legisladora del PAN, Movimiento Ciudadano y hasta independiente. Ni qué decir de César, siempre entrón y crítico hasta con sus compañeros de este partido, ahora permanece callado.

SIGUEN LOS SEÑALAMIENTOS DE SAMUEL

En sus primeros seis días como gobernador, Samuel García, ha destacado por realizar serias acusaciones en contra de funcionarios de la anterior administración.

Ahora, el mandatario estatal reveló que un yerno del exgobernador Jaime Rodríguez, supuestamente, está cobrando “moches” de hasta 2 millones de pesos mensuales a casinos en la entidad para seguir operando.

Pero también acusó la existencia de una mafia en la empresa Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, liderada por Juan Carlos Pulido, que no solo la operaba esta persona, sino, nos aseguran, también la directora comercial, Sandra Said Manzur, quien ahora se deslinda de las acusaciones.

No obstante, específicamente, el nuevo gobernador señaló al director de sistemas, Gerardo García Arteta, y a Carlos García Salazar, quien suplió en octubre de 2020 a Said Manzur, cuando ella se fue a campaña. Samuel tendría que investigar también a estos funcionarios.

Además, aún falta que ponga la mira en la administración del Parque Fundidora, donde también existirían múltiples irregularidades, por decir lo menos.

Veremos hasta donde llegan estos señalamientos de Samuel, y sobre todo, qué acciones se tomen.