Lo que debiera ser un mero trámite, será ahora un asunto delicado y controvertido en manos de la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León (CEENL), que recibirá esta semana el registro de los candidatos a la alcaldía de Monterrey, entre ellos el del abanderado de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas.

Este órgano revisará la papelería correspondiente, sin embargo ésta no estará completa por la falta de constancia de residencia, pues el emecista apenas llevaría viviendo dos meses en la capital regia. Sólo podría entregar el acta de nacimiento, los comprobantes de domicilio y la credencial de elector

El siguiente paso sería que la CEENL envíe un exhorto al municipio sustentando en el artículo 144 de la Ley Estatal Electoral para pedir este documento y, en caso de que siga la negativa, este órgano tendrá que decidir si registra o no a Colosio, a través de un acuerdo.

Y aquí es en donde el asunto se podría complicar, pues los consejeros deberán determinar si las pruebas presentadas por el municipio, como las entrevistas a los vecinos de Colosio, son suficientes para negarle el registro, o bien, consideran suficiente la credencial de elector para establecer la residencia.

Algunos especialistas expresan que el registro se le puede negar, mientras que otros se van más por el aval. Cualquiera que sea el caso, el proceso podría alargarse hasta los tribunales electorales e incluso llegar hasta el pleno del Tribunal Federal.

Sea como sea, Colosio, cuestionado por su residencia, no ha dejado de intentar sacar beneficio político. Veremos si la estrategia no termina saliéndole contraproducente.

El brinco de Decanini

Para no perder la costumbre de brincar de bancada en bancada en el Congreso local, ahora el suplente de Luis Donaldo Colosio Riojas, Marco Decanini, diputado de Movimiento Ciudadano, no quiso quedarse atrás y dejó MC para sumarse al PRI, que ahora coordina el diputado Álvaro Ibarra.

Decanini tomó la curul este mes de febrero, tras la licencia de Colosio. El ahora priista argumenta que llegó con propuestas desde su primer día y que ha tenido dificultad para que transite su trabajo.

Pero así como que llegó muy trabajador no se le vio, pues en ocho días desde que se vistió de naranja participó en dos sesiones. Y, claro, faltó a laborar el 15 de febrero, cuando se suspendieron las actividades legislativas por la tormenta invernal.

Hoy, ya vestido de priista, sólo hizo un reconocimiento a la Cruz Roja. Si ese será su ritmo de trabajo, pues seguramente no llegará a proponer muchos dictámenes a favor de la ciudadanía.

A estas alturas, a tres meses que quedan en la legislatura, ya serán menos notorios los ajustes en las bancadas, pero la clave serán los amarres para las elecciones del 6 de junio y los acuerdos postelectorales.