Los diputados Waldo Fernández, Jessica Martínez, Raúl Lozano y Anylú Bendición, quienes llegaron al Congreso local a través de la coalición Juntos Haremos Historia, conformada por Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, fueron “seducidos” por el Gobierno estatal.

Una oferta salió a relucir en la reunión que los legisladores sostuvieron el pasado domingo con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, con el gobernador Samuel García y con otros legisladores, tras la cual anunciaron una alianza legislativa y claro, su apoyo al mandatario.

Nos aseguran que la oferta es que cada diputado reciba un apoyo en especie, es decir, ayudas sociales para sus distritos, a cambio de respaldar al Poder Ejecutivo. Nos dicen, que solo es cuestión de que los legisladores acudan a una oficina de Gobierno, para que se les entregue la ayuda prometida.

El riesgo de recibirlo es que si las cosas no terminan saliendo bien, estas acciones puedan ser usadas como argumento para atacarlos más adelante. Por cierto, esta negociación habría sido otro de los factores que provocaron la salida de Jessica Martínez de Morena.

Debate sobre Javier Navarro se sale de control

La sesión de la Comisión Jurisdiccional para el desafuero y juicio político contra el secretario de Gobierno, Javier Navarro, sacó a relucir el lado irrespetuoso y agresivo de algunas diputadas como Sandra Pámanes e Iraís Reyes, de Movimiento Ciudadano.

Reyes gritó e interrumpió a la legisladora del PRI, Elsa Escobedo, para exigir la continuación del debate, pese a que la priista buscaba que concluyera, después de haberlo discutido por más de una hora.

“¿Qué?, no quieren trabajar, no quieren debatir, vamos a debatir”, exigía Reyes, quien, en un momento, le arrebató el micrófono a su compañera Sandra para seguir interrumpiendo a Escobedo, cuando la diputada del PRI tenía el uso de la palabra.

Habría que recordarle a Iraís que interrumpir a una persona, especialmente si se trata de alguien mayor, y arrebatar el micrófono es un acto de falta de educación y respeto. Ese mismo día, Sandra, durante otra discusión en el pleno, llamó miserables a los diputados del PAN y PRI.

Mención aparte merece la extensión de las intervenciones de los legisladores de MC, que además de ser una falta de consideración con los demás legisladores, demuestra la dificultad que tienen los diputados de este instituto político para aterrizar sus ideas de manera más concisa.