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Opinión

El exprocurador de Nuevo León, Bernardo González, quien quiere participar en una candidatura de elección popular en las elecciones de 2021 en la entidad, está buscando de una u otra manera que se le abran la puertas para entrar a las filas de Morena.

González “tocó base” hace unos días con la secretaria General de Morena, en funciones de presidenta, Yeidckol Polevnsky, pues cenaron en un restaurante en la Ciudad de México para hablar sobre la posibilidad de integrarse de alguna forma a este partido.

Y unos de los puntos que se tocaron en la reunión fue su capacidad política y su potencial como candidato, por lo que Bernardo estaría dispuesto a ser evaluado, sobre todo en su participación como concejal del municipio de Monterrey.

Pero también nos aseguran que la reunión se extendió una hora y media porque abordaron el tema del ambiente político de Nuevo León.

Con esto, lo cierto es que Bernardo González estaría buscando desligarse del Gobierno de Jaime Rodríguez, tal como lo hizo Osvaldo Robles, quien dejó de ser director del Sistema de Radio y Televisión de Nuevo León para irse al equipo del partido Movimiento Ciudadano, que encabeza Agustín Basave Alanís.

Por lo pronto ya son dos… y contando.

Subejercicio en seguridad

La asociación Causa en Común, que preside María Elena Morera, denunció que durante 2019, el gobierno de Nuevo León no ejerció cerca de 40 por ciento de los recursos destinados a la seguridad pública.

A pesar de que para el año pasado se destinaron a la entidad 411 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), hasta noviembre de 2019, la administración de Jaime Rodríguez Calderón no había ejercido 159 millones, lo que representa 39 por ciento de la bolsa.

Este subejercicio resulta preocupante al ser Nuevo León la entidad número 14 a nivel nacional en la comisión del delito de homicidio doloso.

Causa en Común insistió en la necesidad de dignificar el trabajo de las policías locales, pues considera que la inversión en estas corporaciones no es una opción, sino una necesidad ante la violencia que se vive.

Hay que recordar que durante 2018 hubo al menos ocho casos de policías asesinados en la entidad, siete más registrados en 2019 y en lo que va del año hay un caso más, sin que hasta el momento se tenga conocimiento de que se haya logrado justicia en estos casos, lo que habla de la vulnerabilidad para los elementos de seguridad en Nuevo León.


* Esta opinión no refleja la del periódico

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Feb 28, 2020
Lectura 3 min

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