El fracaso en la aprobación en el Senado de la República de la reforma para ampliar el plazo de la presencia del Ejército en labores de Seguridad va a dejar políticamente mal parado a más de uno, nos comentan. En primer lugar, seguramente el ala dura de Morena va a apuntar al coordinador del grupo parlamentario, Ricardo Monreal, tras no haber logrado sumar los votos requeridos por parte de la oposición. Pero no sería el único, pues en los últimos días quien tomó en sus manos la operación para cabildear votos fue el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y finalmente tampoco pudo inclinar la balanza. La iniciativa del Ejército en labores de Seguridad regresó a comisiones, pero sin los votos que se necesitan podría pasar a la congeladora.

Mensaje con reservas

Los dirigentes nacionales del PAN y PRD, Marko Cortés y Jesús Zambrano, respectivamente, parecen haber comenzado a transmitir el mensaje a sus huestes de que la alianza Va por México se mantendrá pese a los vaivenes, eso sí, recalcando que ya no cuentan con su homologo priista, Alejandro Moreno, aunque sí con los del tricolor que quieran sumarse al bloque. Sin embargo, en el interior del PAN, nos dicen, siguen presentes los cuestionamientos sobre la conveniencia de defender la coalición, pues se considera que el blanquiazul ha perdido una oportunidad en la coyuntura de desmarcarse definitivamente del PRI y fortalecerse como el partido que le pueda hacer frente a la 4T. Con el PRD, aunque hay dudas sobre su aportación en el terreno nacional, se considera clave su operación en los comicios locales en la capital del país. Pero la última palabra aún no está dicha.

Desafío de Rocha y Vargas Landeros

Tras la clausura por parte de la Profepa de los trabajos del drenaje pluvial emprendidos en el Cerro de la Memoria, en el municipio de Ahome, Sinaloa, tanto el gobernador Rubén Rocha como el alcalde Gerardo Vargas Landeros han tomado una actitud desafiante a la resolución de la dependencia federal, incluso intimidatoria en contra del abogado y los ambientalistas que tramitaron un amparo para detener las obras. Mal signo de un ejercicio abusivo del poder, que, por cierto, los podría meter hasta en problemas legales.