Aquella frase que acuñó AMLO en su campaña de “hacer la vida pública cada vez más pública” hoy se puede interpretar como que el espacio público se vuelve cada vez más público.

Las marchas en defensa del INE y su antítesis, que se prevé para el próximo 27 noviembre y fue anunciada por el propio Presidente de la República, parecen una muestra de músculo político, pero el debate debería ser el desarrollo y el bienestar nacional.

El problema es que estos escenarios devienen en la polarización y, si no cree, revise Twitter. Los “chairos” y los “fifís” se dan con todo. El problema es que este México no es de “chairos” y “fifís”. Nadie es tan “chairo” ni tan “fifí”. Somos mexicanos y en el debate está el desarrollo de la nación.

En defensa de los textiles

Esta semana en el Complejo Cultural Los Pinos se realiza el Encuentro de Arte Textil Mexicano y nos comentan que vienen creadores de varios estados. Se hablará de temas importantes en el sector, como la piratería, la recuperación de técnicas y la defensa de los derechos colectivos, además, habrá testimonios de experiencias de gestión y promoción de estas prendas en diferentes aspectos. El esfuerzo, por más loable que parezca, debería estar implicado también en la defensa de las creaciones de estos diferentes pueblos indígenas ante los embates de distintas marcas que se apropian de los diseños.

En principio, no hay mecanismos realmente eficaces para el reclamo ante el robo de una creación. Desde hoy y hasta el domingo, habrá exposición y venta de prendas en el complejo de Chapultepec.

¿Y las cripto?

Todo mundo andaba en busca de inversiones en criptomonedas. Hay páginas y páginas de información acerca de que habían llegado para cambiar el mundo financiero y hoy están en caída. La más famosa de todas es el Bitcoin. Esa moneda alcanzó su pico más alto de 67 mil dólares y se ha derrumbado hasta 17 mil, una caída de 75 por ciento. Esta tendencia está enmarcada en casi todas las criptomonedas.

Así que, como dicen los clásicos, no todo lo que brilla es oro.