Además del “reconocimiento” al trabajo de Jaime Bonilla en Baja California, el presidente Andrés Manuel López Obrador, aprovechó su visita por la entidad para ofrecerle un puesto en su Gobierno al mandatario estatal, una vez que deje su cargo el 1 de noviembre. De momento, y como dijo el propio tabasqueño, Bonilla lo está pensando. Nos comentan que las razones de estas dudas podrían estar relacionadas con el puesto ofrecido, pues el gobernador ha dejado entrever en su círculo que le gustaría llegar a la Secretaría del Bienestar, aunque el relevo en la dependencia no se ve tan claro. Otra posibilidad, nos dicen, es que si retoma su escaño en el Senado, aún podría seguir atendiendo sus actividades en el estado fronterizo. Atentos.

¿Y las denuncias?

A una semana de que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, señalara directamente el grave endeudamiento y corrupción de la administración de su antecesor, Javier Corral, aún no se sabe que haya alguna denuncia o investigación seria. Mientras tanto, el exgobernador ya prepara, nos dicen, su desembarco en el Gobierno federal. ¿Así tan fácil se va a librar? Si hasta parece que se repite la historia, tanta persecución (en el discurso) de Corral en contra de Duarte, y en lo que quedó.

Van por Ley de Capitalidad

Aunque no tuvo tantos reflectores, debido al jaloneo por la reforma a la industria eléctrica, el diputado panista Jorge Triana presentó una iniciativa para crear la Ley de Capitalidad, una normativa que podría traer muchos beneficios para la Ciudad de México al recuperar el espíritu del desaparecido fondo de capitalidad, aunque ya con reglas de operación más claras. Además del apoyo de la bancada panista, se espera que los diputados capitalinos, de todos los colores, se sumen. Hay que señalar que este fondo ayudaba a la autoridad de la CDMX a mitigar los costos asociados a su condición de capital del país, en algunos rubros específicos como transporte o infraestructura vial. Desde 2018, sin embargo, no se le han destinado recursos.