Con la reposición del proceso de selección para la candidatura de Morena a la gubernatura en Guerrero aún en la incertidumbre, las y los aspirantes han intensificado los cabildeos para quedarse con la posición, pero de momento, no hay una definición clara en el CEN guinda, ni tampoco alguna directriz desde Palacio Nacional. Algunas fuentes al interior del partido aseguran que para contrarrestar el “efecto Salgado Macedonio”, la decisión podría favorecer a una mujer, aunque en ese sentido, ni Beatriz Mojica ni Nestora Salgado cuentan con una aceptación mayoritaria; la primera por ser un perfil externo y la segunda porque, nos dicen, trae un veto importante de un líder importante de la 4T. Entre los aspirantes, Pablo Amílcar Sandoval tiene el estigma de haber puesto en duda todo el proceso interno, lo que deja con muchas posibilidades al exalcalde Luis Walton, quien es un aspirante que más que más factible tiene alcanzar el consenso, en un momento políticamente muy complicado para el partido guinda en la entidad.

La doble cara de los mandatarios

Después de que más gobernadores se sumaran al Acuerdo Nacional por la Democracia, propuesto por el presidente López Obrador, resulta interesante analizar las posturas de dos de ellos, muy en particular, ya sea por sus contradicciones o bien puede ser por hipocresía. Se trata de la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, quien claramente está metida con todo, operando con el apartado estatal para golpear la campaña de Alfonso Durazo y beneficiar a Ernesto Gándara y así, intentar un pacto de impunidad tras los malos manejos de su administración. Y el segundo caso es el del gobernador panista de Chihuahua, Javier Corral, quien abiertamente está enfrentando y poniendo trabas a la candidata de su propio partido, Maru Campos, por no aceptar la derrota de quien era su “delfín”; aunque en este caso quizá le está haciendo un “favor” a a 4T, lo cierto es que al final la historia lo acabará juzgando.