Aunque muy pocos, o quizá nadie, en el estado de Jalisco está a la espera de que resulte algo trascendental del conflicto que sostienen en estos momentos el Gobierno del estado y la Universidad de Guadalajara (UdeG), la verdad es que el intercambio ha resultado muy revelador para quien sigue los acontecimientos políticos.

En esta ocasión, el contraataque lo encabezó el Gobierno de Enrique Alfaro Ramírez al evidenciar que la casa de estudios cuenta con recursos disponibles por mil 200 millones de pesos que podría utilizar para continuar con las obras constructivas del Museo de Ciencias Ambientales, un proyecto que impulsa directamente Raúl Padilla López, el exrector que aún controla a la universidad.

Como se recordará, el gobernador Alfaro Ramírez hizo manifiesto su rompimiento con Padilla López al retirarle una bolsa de 140 millones de pesos al Museo para dirigirla al Hospital Civil de Oriente y, aunque la UdeG esperaba que el Gobierno de Jalisco daría marcha atrás a esa decisión, todo indica que la reducción presupuestal es definitiva.

El Gobierno de Jalisco reafirmó que la reasignación presupuestal no vulnera la autonomía universitaria ni es ilegal, y sugirió “de forma respetuosa” continuar con las obras con la bolsa millonaria disponible en su presupuesto. La respuesta fue entregada personalmente por los titulares de la Secretaría de Hacienda Pública estatal, Juan Partida Morales, y de la Consejería Jurídica, José Luis Tostado Bastida. Ante ello, solo resta preguntar: ¿Cuál será el siguiente movimiento?

AYUDA CON INTENCIÓN

Continuando con el gobernador Enrique Alfaro, ayer anunció el Plan Jalisco para la Reactivación Económica en el que se encuentra un apoyo que algunos también vislumbran como una estrategia política. Resulta que el emecista propuso una bolsa de cinco millones de pesos para apoyar con hasta 100 mil pesos a bares y antros que cerraron sus puertas durante agosto por las medidas sanitarias contra el COVID-19.

Y aunque el mandatario especificó que ese apoyo será para el pago de nómina y extenderles la mano a cantineros, meseros, garroteros y personal de limpieza con cinco mil pesos por empleado, no hay que pasar por alto que quienes integran este sector en el estado cuentan con un importante peso, por lo que no extraña que Alfaro los prefiera en este momento como aliados (y más cuando aún le resta la mitad de su sexenio).

En tanto, el gobernador continúa con su estrategia de reactivación, prioriza la entrega de apoyos a los trabajadores vulnerables y enfría una posible confrontación.