Ahora que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, ha comenzado con los cambios en su Gabinete, el que tiene la “espada de Damocles” pendiendo sobre su humanidad es el fiscal, Gerardo Octavio Solís Gómez, quien está muy lejos de rendir buenas cuentas sobre su trabajo. Baste recordar que ya vamos para siete meses desde que asesinaron al exgobernador Aristóteles Sandoval, en Puerto Vallarta, y a la fecha no ha caído ningún autor material o intelectual del asesinato. Esto, además de las desapariciones forzadas transitorias de jóvenes que cometieron sus agentes en junio de 2020, durante las manifestaciones por la muerte de Giovanni López. Sin embargo, también es cierto que Solís Gómez es el miembro más experimentado del Gabinete de Seguridad de Alfaro (fue antes procurador, gobernador interino y delegado de la PGR), por lo que parece muy difícil que el emecista se atreva a deshacerse de él. Por lo pronto, el que ya se va es Alejandro Guzmán Larralde, quien dejará la titularidad de la Coordinación General Estratégica de Crecimiento y Desarrollo Económico, una de las carteras más importantes del Ejecutivo… ¿Quién será el siguiente?

UNA BUENA Y OTRA MALA

En Jalisco las pasadas elecciones del 6 de junio dejaron una noticia buena y otra mala para las mujeres que tienen años luchando por la paridad en la política. La buena, es que el Congreso local estará integrado por 24 mujeres y solo 14 hombres, y aunque aún hay cuatro procesos de impugnación contra la asignación de diputaciones, lo cierto es que las legisladoras, por primera vez en la historia, serán mayoría en el Legislativo jalisciense. Ahora, el pendiente será traducir esa mayoría en políticas públicas a favor de las ciudadanas.

La mala, es que las candidatas mujeres únicamente ganaron en 26 de las 125 alcaldías, cuatro menos que en la elección de 2018, por lo que las alcaldesas gobernarán solo al 12 por ciento de la población en la entidad, y esto, más allá de los votos en las urnas, tuvo su origen en la designación de los partidos, un proceso que tendría que revisarse. En Jalisco, sigue la lucha por la paridad.