Apenas unos días después de que un grupo de empresarios del sector de hidrocarburos y otros organismos hicieran público su malestar por lo que consideran una arbitrariedad por parte de la Comisión Reguladora de Energía al realizar revisiones indiscriminadas, solicitud de permisos a transportistas fuera de ley e, incluso, clausura de terminales de almacenamiento, la CRE respondió dando a conocer los resultados de las verificaciones que ha hecho en el sector y, nos dicen, redoblando, lo que consideran, es una ofensiva en contra de los particulares.

Más allá de las verificaciones extraordinarias que surgieron de distintas denuncias por contrabando o venta de combustibles ilegales, y de las acusaciones que el mismo regulador ha presentado ante la FGR, lo que llama la atención en el sector es el momento y la forma elegidos, pues las denuncias por la importación y venta de combustibles de forma ilegal llevan en el escritorio de los consejeros desde 2020; pero es hasta ahora que parecen tomarse medidas.

Hay acusaciones muy puntuales, también sobre la comercialización de gasolinas en Zonas Metropolitanas, que se distribuyen y venden sin cumplir con la norma ambiental; sin embargo no se ha dado a conocer que se hayan tomado acciones al respecto. ¿Casualidad?

Finalmente, la reciente propuesta que eliminaría la figura de generación local de energía eléctrica, también se suma a este papel que ha tomado la CRE para beneficiar a las empresas del Estado, nos dicen.

Pemex por sobre todo

Tras ser cuestionado por los recursos millonarios que el Gobierno ha destinado a Pemex en el año en curso (20 mil millones de dólares) y las proyecciones para el próximo año, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que su administración seguirá apoyando a la empresa.

Más allá de los cuestionamientos de la oposición política, lo que llama la atención es que esta tendencia va incluso en contra de las recomendaciones internacionales. Por más que el Gobierno haya cuestionado a las calificadoras, apenas hace unos días Standard & Poor’s ya advirtió que la calificación crediticia de México podría bajar si el país mantiene la política energética actual de enfatizar los apoyos financieros a Pemex y CFE.

Todo eso, sin contar la desconfianza que dichas acciones de favoritismo generan entre los inversionistas internacionales. Al tiempo.