Después de haber pasado muy seguramente los momentos más complicados como director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett estará esta mañana en la conferencia matutina en Palacio Nacional, junto al presidente Andrés Manuel López Obrador, pero, más que la repetición de las explicaciones o causas de las fallas en el suministro eléctrico de los últimos días, que ya se han dado en boletines de prensa, será interesante saber las previsiones que se tomaron o bien, las omisiones para adelantarse a los acontecimientos que llevaron a la crisis que se suscitó. Uno de los temas polémicos que, nos adelantan, tocará el director de CFE, será sobre la presunta falta de previsión al no realizar la contratación de coberturas de los precios de gas natural, un descuido que habría ocasionado que la empresa ya no pudiera pagar el precio de mercado del insumo requerido para la generación de energía eléctrica. Esto sería una grave omisión y exhibe nuevamente las deficiencias en cuanto a la previsión. Ahora, si fue por una política de austeridad mal aplicada, lo cierto es que ahora el descuido le podría salir más caro.

¿Le entrará Bartlett realmente al tema y asumirán los funcionarios involucrados las responsabilidades?

¿PELEA EQUIVOCADA?

Tras la suspensión provisional por parte de un Juzgado contra el acuerdo de la Secretaría de Energía por el que limita la importación y exportación de hidrocarburos a particulares, publicado en el DOF en diciembre de 2020, se espera que la dependencia encabezada por Rocío Nahle siga peleando en los tribunales, es la lógica que han seguido en estas controversias, con el objetivo de reforzar la estrategia de buscar la soberanía energética. Se prevé incluso que el tema, como ya sucedió con la Política Energética de Nahle, pueda llegar a la Suprema Corte, por sus implicaciones en materia de competencia.

Nos hacen ver, sin embargo, que hay un problema más grande en cuanto a la importación de combustibles, y es el paso “fantasma” a través de las fronteras de una mayor cantidad de productos provenientes de Estados Unidos, que los reportados formalmente ante aduanas, lo que no solo genera un defraudación fiscal, sino una ventaja ilegal para quienes en México comercializan ese producto.

Si realmente esta administración quiere regular y meter orden al tema de las importaciones, deberían prestar atención a esta problemática.