Aún faltan más de dos meses para que rindan protesta los diputados que integrarán la LXV Legislatura y ya se proyecta el primer choque entre las bancadas. El presidente Andrés Manuel López Obrador ya adelantó que presentará una iniciativa de reforma constitucional en materia eléctrica, para favorecer a la CFE, lo que no ha podido lograr a través de las modificaciones a la Ley de la Industria Eléctrica, frenadas en el Poder Judicial. La propuesta llegará a pesar de que Morena y sus aliados no contarán con la mayoría calificada para que transite. Es decir, además del jaloneo por el presupuesto de 2022, esta iniciativa podría ser el primer choque entre los partidos afines a la 4T y la oposición en la nueva legislatura. A menos que el presidente sepa algo que nosotros no.

Aventuras millonarias

El fracaso de todos los partidos que obtuvieron su registro para estas elecciones, y que en su primer paso por las urnas lo perdieron, no solo va a dejar como secuela los millones en recursos públicos “perdidos” en patrocinar a Redes Sociales Progresistas, Fuerza por México y al PES (que pierde por segunda vez el registro), sino que podría propiciar ajustes en la Ley Electoral. Estas modificaciones podrían ser, nos comentan, desde los requisitos para obtener el registro, el modelo de financiamiento e incluso, el porcentaje mínimo de afiliados y votantes. Y es que hay algunas organizaciones que ya tienen el aval como Agrupaciones Políticas Nacionales y que para 2024 podrían solicitar su registro, aunque esta vez tendrían más candados.

Cuentas pendientes

Los resultados de la elección intermedia de 2021 darán para ajustar algunas cuentas pendientes, sobre todo al interior de Morena.

El cotejo de los resultados en las casillas está dando cuenta de que muchos liderazgos estuvieron “chambeando” para sus propios proyectos personales, sobre todo con partidos pequeños. El sistema de tribus heredado del PRD en Morena se está comportando con miras a tener “casitas chicas” en pequeños partiditos auspiciados por figurones —obviamente, no de manera abierta— del partido guinda. Más de un líder va a tener que dar explicaciones, nos dicen, no a la dirigencia del partido, sino incluso en Palacio Nacional.