Ahora que al coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier, le “urge” que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión apruebe un extraordinario en San Lázaro para desahogar la ratificación de Rogelio Ramírez de la O como secretario de Hacienda y Crédito Público, los partidos de oposición, principalmente el PAN, podrían complicarle la agenda al diputado y a su partido. Nos comentan que lo que no está gustando en el blanquiazul y otras bancadas son las formas, la imposición y la soberbia que, dicen, llegan a mostrar los guindas. Ya hace unos días, el coordinador panista Juan Carlos Romero Hicks hizo público su malestar porque Ramírez de la O asumiera el cargo, según un comunicado oficial, sin haber pasado por la ratificación que marca la ley. Para conseguir los votos, Mier va a tener que trabajar horas extra.

Tricolores de ocasión

Sospechoso, por decir lo menos, que un personaje como Fernando Lerdo de Tejada quien durante años sacó provecho de su militancia en el Partido Revolucionario Institucional, para después dedicarse al cabildeo privado, sea hoy el rostro de quienes levantan la mano para pedir la renovación de la dirigencia en el PRI. Recordemos que, a no ser por su paso en un par de puestos en la administración pública en el sexenio de Ernesto Zedillo (para muchos el principal enemigo del partido que lo llevo a la presidencia) su desempeño como priista y su liderazgo o conocimiento hacia las bases de este partido son prácticamente inexistentes. ¿De quién es la mano que mece la cuna?

Buen día para el avance en los derechos

Mientras que en Veracruz el Congreso local aprobó el proyecto de despenalización del aborto hasta las 12 semanas; en el Estado de México, el Legislativo hizo lo propio con la Ley de Identidad de Género, con lo que las personas trans podrán modificar sus actas de nacimiento para que éstas correspondan con su identidad de género. Todo esto el día de ayer, una muestra de que el avance en materia de derechos en el país avanza, a pesar de que en algunos estados aún se resisten. Es cuestión de tiempo.