Terminamos el 2013 con la noticia de que México salió reprobado en educación. 65 años nos tomará –si logramos los cambios necesarios- alcanzar el nivel de países también incluidos dentro del grupo de la OCDE. Ocupamos el último lugar de estos 34 países en Matemáticas, Lectura y Ciencias. 

Las encuestan manifiestan que al mexicano no le gusta leer. Un estudio realizado por la Unesco en 108 países, pone a México en el lugar 107 sobre hábitos de lectura, cuando la lectura es lo más importante en el desarrollo académico de un niño. 

Estudios han arrojado resultados asombrosos, sobre el nivel de avance que muestran los niños, sin importar el nivel socioeconómico o calidad en los métodos de enseñanza, si estos  tiene un hábito de lectura superior. Este se refleja en un mayor nivel académico.

En México, el nivel académico está deteriorado, rezagado, sin futuro. Si a esto se le suma los malos hábito que acarreamos, donde preferimos el televisor a un libro, una telenovela a un documental, el escenario luce poco prometedor para darle la vuelta al numerito.

Con una población analfabeta ¿qué sociedad puede poner un alto a la incongruencia política? y ¿dónde podemos encontrar la vacuna a nuestros males?

Nos recibe una reforma fiscal que ni los fiscalistas entienden. Una cantidad de modificaciones que nos ponen a prueba; o para obligarnos a ser mas inteligentes o nos tratan de enredar para luego cobrar mas mordidas ante la prolongación administrativa.

Luis Videgaray, creo que como maestro docente que ha sido, trata de ponernos un examen a todos los mexicanos, que le anticipamos vamos a reprobar.

La desesperación social solo la hemos resuelto a través de revueltas. El voto manipulado y la manifestación callada a billetazos, no nos han servido para mucho. Por eso, no nos deje de llamar la atención el creciente número de grupos de autodefensa, que están tornando la guerra contra el narco, en una guerra civil. 

Regreso al tema del hábito de la lectura. 

¿Porqué no considerar LEER en la lista de promesas para este año que comienza?  Si queremos mover las cosas, comencemos por lo primero , lo que tenemos a nuestra mano. Viajemos, aprendamos, entendamos; el mundo y la historia, a través de los libros.

Renunciemos a la ignorancia, como lucha silenciosa contra quienes han escogido esta como moneda política y hagámoslos temblar.

¿A quién le temen los gobiernos? A los pueblos educados.