En Nuevo León circulan cada vez más versiones que dan por un hecho un eventual distanciamiento entre el gobernador Rodrigo Medina y su padre Humberto Medina Ainslie.

Los desastrosos resultados que obtuvieron en Nuevo León el PRI y el candidato presidencial Enrique Peña Nieto sólo vinieron a elevar la tensión entre padre e hijo.

De todos es sabido que Medina Ainslie, el notario más influyente del estado, llevó mano en la designación de los candidatos postulados por el tricolor en el reciente proceso electoral.

Hoy Papá Medina busca repartir culpas del descalabro electoral y parece no importarle arrastrar hacia el desfiladero a su propio hijo.

Los desarrollos inmobiliarios millonarios que Medina Ainslie tiene en San Antonio, revelados por Reporte Indigo, abrieron un nuevo capítulo de confrontación entre ellos.

El mandatario estatal no entiende cómo su padre y su hermano Alejandro Medina no se preocuparon por ocultar su nueva fortuna desarrollando fraccionamientos en Texas.

Pero hay otro personaje que podría estar enfrentando al gobernador Rodrigo Medina con su padre: Álvaro Ibarra, el secretario general de Gobierno y amigo  del mandatario.

Medina Ainslie parece que no está muy convencido de las habilidades y capacidades que necesita tener el secretario Ibarra para convertirse en el operador político que requiere su hijo en estos momentos.

¿CONCERTA CESIÓN CONTRA EL DIPUTADO #YOSOY251?

¿Quién fue el genio del PRI a quien se le ocurrió no impugnar los resultados del Distrito Federal 10?

La estrategia legal del tricolor en contra del diputado federal electo, Fernando Larrazabal, atacó exclusivamente la posible inelegibilidad del ex alcalde panista.

Pero el sorpresivo fallo del Trife de la semana pasada, a favor de  Larrazabal, posiblemente desechará los recursos legales que presentaron los abogados del diputado priista Aldo Fasci, conocido ya como: #yosoy251.

Hace una semana Héctor Gutiérrez, coordinador de los diputados locales del PRI, adelantó que se presentaría un juicio de inconformidad en el Tribunal Electoral buscando invalidar algunos resultados en casillas donde se habrían presentado irregularidades en la elección del Distrito Federal 10.

“Es pan comido”, se ufanó el priista.

Sin embargo, el recurso que presentó Luis Gerardo Islas, abogado del PRI, sólo combatía  la inelegibilidad de Fernando Larrazabal, pero no los resultados de la elección.

¿Fue intencional la decisión o simplemente una negligencia jurídica?

Hasta el mismo Larrazabal impugnó casillas, así que posiblemente los 500 votos de diferencia con los que se impuso a Fasci en la elección se incrementen a más de mil sufragios.

BAZALDÚA, ¿ALCALDE ‘CACHIRUL’ DE MONTERREY?

La designación de Jaime Bazaldúa como alcalde en funciones, aprobada el jueves por el Cabildo regio, pinta para ser un acto nulo de pleno derecho.

La sesión del Ayuntamiento fue convocada y presidida por el síndico segundo Juan José Bujaidar.

Los panistas cercanos a Larrazabal impidieron que Camilo Ramírez, quien todavía era alcalde en funciones y su renuncia no se había  aprobado, encabezara la junta de regidores.

El problema es que el síndico no contaba con facultades para convocar, y mucho menos para presidir una sesión extraordinaria del Cabildo.

Ni en la Ley Orgánica de la Administración Púbica Municipal, ni en los reglamentos municipales, encontramos las facultades que se atribuyó Bujaidar para concretar estos cambios.

¿Un lío legal más para el Municipio de Monterrey?