Aunque durante meses el sector privado de extracción de hidrocarburos se había mantenido alejado de los señalamientos desde la conferencia matutina en Palacio Nacional, el día de ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador arremetió en contra de los particulares a los que se les entregaron contratos durante la pasada administración en las rondas petroleras.

Según lo mencionado por el mandatario, de los 110 contratos otorgados en grandes áreas para la explotación de petróleo en tierra y en aguas someras, al día de hoy, únicamente dos empresas están produciendo. Si bien es cierto que la cifra no concuerda con los datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, el mensaje que envía el presidente sí es certero, pues asegura que habría elementos para revocar las concesiones, debido a la falta de inversión.

Si bien los cuestionamientos a los particulares con participación en el sector de energía se habían centrado principalmente en el tema eléctrico, esto podría abrir un nuevo frente en el discurso de la llamada “soberanía energética” para impulsar a Petróleos Mexicanos sobre los participantes privados.

Sin embargo, nos hacen ver, esta postura podría ser también un mensaje de una posible apertura para reasignar algunas concesiones estratégicas, no solo para Pemex, sino también para algunos particulares que puedan trabajar junto con el Gobierno bajo algunos lineamientos.

Para la búsqueda de la autosuficiencia energética, estrategia clave para esta administración, la Sener y el Gobierno saben que, al menos en el sector de extracción, la empresa petrolera mexicana podría no ser suficiente para dotar de insumos a las refinerías. ¿Reconocerán el papel clave que pueden tener los particulares? Tanto los que ya están participando, como los que pudieran entrar al sector.

Los operadores de Romero Deschamps

Mientras el foco de la atención en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana se encuentra en la renovación de la Secretaría General y la sucesión, tras la salida de Carlos Romero Deschamps, los allegados al controvertido exlíder sindical continúan operando para mantener el control de las dirigencias seccionales, lo que, en la práctica, nos comentan, implicaría una continuidad, contrario a lo que busca la Secretaría del Trabajo y Previsión Social con la elección nacional en enero de 2022.

De momento, nos dicen, las denuncias en los estados ante el control y la intimidación por parte los mismos grupos afines a Romero Deschamps no han encontrado eco en las autoridades; mientras, la cita para las elecciones sindicales se acerca.

¿Habrá realmente interés de cambiar la vida interna del sindicato?, ¿se quedará todo en el discurso?