Ahora fue Citibanamex, a través de su Dirección de Estudios Económicos, que alertó por las posibles secuelas que podría traer para México la aprobación de la Reforma Eléctrica propuesta por Andrés Manuel López Obrador, en los términos que fue enviada la iniciativa. En un estudio sobre la situación económica de México en el cuarto trimestre de 2021, el banco advierte incluso de una posible pérdida del grado de inversión para el país, es decir, que la calificación soberana caiga en bono basura.

No se trata de la primera señal de alarma sobre de los efectos que podría traer la Reforma Eléctrica, no solo en el sector energético, sino también en otras vertientes como la ambiental, la económica e incluso en materia de la relación del país con sus socios ambientales.

Sin embargo, sí toca un punto sobre el que no se ha centrado la discusión: las posibles dificultades que tendría el país para acceder a créditos en condiciones más favorables y la poca confianza de los inversionistas.

El lado “positivo” es que a Morena y a sus aliados no les alcanza para avalar la reforma en los términos propuestos, por lo que se ve lejana su aprobación. También queda la duda sobre el Parlamento Abierto que arranca en enero, un ejercicio que no se sabe si realmente ayudará a construir una reforma más completa o bien, si solo será utilizada para legitimar acuerdos políticos.

ZOZOBRA ENERGÉTICA

Los empresarios del sector de hidrocarburos terminarán el año en una situación aún de mayor incertidumbre que como iniciaron, debido al reciente embate desde la Comisión Reguladora de Energía.

Este rubro de negocio, específicamente, tuvo una fuerte sacudida después de que la Administración General de Aduanas, apoyada por las Fuerzas Armadas, emprendieron una ofensiva para frenar la importación ilegal de combustibles provenientes de la frontera norte, así como para atacar el llamado “huachicol fiscal”, medidas que fueron aplaudidas por los empresarios que se sostenían en la legalidad.

Sin embargo, así como se reconocen los esfuerzos por limpiar el sector, no se entiende el acoso del que ahora son parte desde la CRE, que no conforme con haber frenado en la práctica los permisos para los particulares (en beneficio de las empresas del Estado), ahora exige nuevos trámites y criterios no justificados que incluso podrían poner en riesgo el abasto de combustible. Urge poner orden al inicio del siguiente año.