Durante la cumbre climática COP27, celebrada en Egipto, no hubo nación que no refrendara o incluso ampliara sus objetivos ambientales para combatir el cambio climático y México, por supuesto, no podría ser la excepción. Pero, como en el caso del resto de las naciones, lo que se espera sería un compromiso en serio y no solamente el discurso.

En cuanto a México, durante su participación el pasado 12 de noviembre, el canciller Marcelo Ebrard trazó un objetivo mayor para el país, pues estableció el porcentaje de reducción de los gases de efecto invernadero en un 35 por ciento para 2030, partiendo de la base del año 2000, es decir, 13 puntos por encima del anterior acuerdo, que establecía el porcentaje en 22 por ciento.

Para cumplir estos objetivos ambientales, entre otras medidas, Ebrard señaló que se impulsará el uso de energía renovable.

El problema es que quizá los intereses ambientales no se empatan en ocasiones con los políticos y, si no, habría que analizar los permisos de generación, a través de fuentes renovables, que ha venido negando sistemáticamente la Comisión Reguladora de Energía, más que por argumentos técnicos por presuntamente proteger los intereses de la Comisión Federal de Electricidad.

Se puede tener el beneficio de la duda, pero se esperaría que el regulador también haga su parte. Veremos.

Avances antes del cierre de año

Y muy relacionado con el tema ambiental y de generación de energía la controversia que mantienen Estados Unidos y Canadá respecto a la política energética de México en el marco del acuerdo comercial trilateral, la cual había entrado en un impasse debido a la salida de Tatiana Clouthier de la Secretaría de Economía y la llegada de Raquel Buenrostro, con todo el movimiento de personal que siguió, incluyendo negociadores de las consultas.

Pero ahora, la extitular del SAT adelantó durante la conferencia matutina que antes de que concluya el año estará presentando avances tangibles dentro de la mesa de consultas con los socios comerciales y que pudieran permitir un consenso sin necesidad de llegar a un panel de arbitraje.

¿Será que después de la agitación de hace unas semanas la situación se empieza a estabilizar?