Desde muy pequeño, a Jorge Alor le llamaban la atención la tecnología e imaginar el futuro. Su papá, que trabajaba en IBM, fue su puerta de entrada a ese mundo que lo llevó, en 1998, a fundar Sputnik, la primera revista mensual sobre cultura digital en español, que marcó a muchas generaciones.

El objetivo de la publicación era hablar del lado humano de la tecnología y de cómo la revolución digital cambiaría todos los aspectos de la vida humana.

En 1999, Jorge cofundó Atomix, la primera revista de videojuegos multiplataforma en México, y el Electornic Game Show (EGS), que se convirtió en el evento más importante de la industria en el país.

Con la experiencia previa de Sputnik y Atomix, en 2001 Jorge fundó otra revista, pero ahora enfocada en música: Sónika. La creciente popularidad de esta publicación animó a Jorge a crear el Manifest, un festival anual de música alternativa nacional e internacional, que fue uno de los primeros festivales de música al aire libre en México.

Para 2008, siguiendo con su pasión por la tecnología y el futuro, fundó BNN (Banana), una agencia de marketing digital pionera en América Latina, que aún dirige.

Mientras construía su trayectoria como emprendedor y empresario, Jorge nunca dejó de leer e investigar de forma ávida y continua sobre las tendencias tecnológicas, lo Bar Emprende que lo ha convertido -aunque a él no le guste admitirlo- en un futurólogo.

Hipercurioso sobre el porvenir, el futuro lo alcanzó a él y lo convirtió en padre a los 17 años. Él recuerda esta circunstancia como la crisis más fuerte de su vida y, al mismo tiempo, como el mayor regalo que ha recibido.

“Como muchas veces digo: te avientan al agua fría y a nadar… Entonces, eso definitivamente cambia las cosas: cambia el curso de tu vida, cambia tu mentalidad, cambia tus metas, ¡cambia todo!”, dice.

Como a él le pasó a los 17 años, hoy nos propone a todos superar el miedo y enfrentar la pandemia del COVID-19 mirando más allá: “La gran crisis que enfrentas con valentía, con determinación, en su momento te trae grandes, grandísimos aprendizajes, y grandes regalos para toda la vida.”

Con este andar imparable, con el afán de ganarle al futuro, Jorge sigue enfrentando muchas crisis, pero ninguna lo detiene. Hace suya la frase que inmortalizó Steve Jobs: “Stay hungry, stay foolish”, es decir, se mantiene hambriento por aprender, curioso como un niño, subiendo una montaña interminable porque sabe que nunca llegará a la cima.

“Disfruto cada día, sabiendo que no voy a llegar nunca a ningún lado. Es una constante carrera. (…) Nunca sentir que ya llegaste a algún lado, nunca sentir que lo sabes todo. Mantenerte humilde ante la vida, mantenerte gozándola, disfrutando sus sinsabores, sus blancos, sus negros, sus caídas.”

Para Jorge la humildad y la ambición no están peleadas, siempre y cuando no sufras el viaje. “Nunca pensar que ya llegaste y que ya eres exitoso… ir por más, pero disfrutándolo.”